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martes, 4 de agosto de 2009

A propósito de "El matadero" de Esteban Echevarría

Gustavo A. Alcántara Ariche


LA JAULA IDEOLÓGICA: ESTADO Y SUJETO EN EL MATADERO DE ESTEBAN ECHEVARRIA

Las profundas transformaciones políticas y sociales que marcaron el siglo XVIII, fueron el comienzo de una serie de cambios radicales que en el siglo XIX originaron la búsqueda intensa de una identidad propia y regionalizada. Ello determinó que nuestro continente fuera el flanco de múltiples procesos que permitieran formar una idea de lo que éramos y lo que queríamos ser. La nación se erigía concebida desde los fracasos que había generado las instituciones coloniales las cuales, formando la primera identidad del individuo, se bifurcaba entre una tradición paradójica y las incipientes manifestaciones liberales que los procesos independentistas latinoamericanos estaban generando. América comenzaba a poblarse de caudillos y de ideas.
En este contexto, el papel de los folletines o de las novelas románticas se establece como la principal arma ideológica en la construcción de la nación. Las novelas, más allá de su función ficcional, se alzaban como proclamas ideológicas que establecían modelos de lo que debería ser el sujeto y la sociedad (Iglesias 1996:25. La sociedad se constituía en una lucha ideológica constante entre el individuo y las instituciones que representaban el proyecto ideológico a seguir. Por ello, Cuando Esteban Echevarria (1801-1805) escribe El Matadero (1838-1840) no sólo se evidencia en el texto, el proyecto de nación, sino que también se identifica como una manifestación ideológica de un grupo subalternizado (Unitarios) que si bien en un principio ostentaron el poder, éstos, fueron desplazados por un gobierno dictatorial (federales) que impuso su propio proyecto de nación (un gobierno descentralizado dirigido por los caudillos de la revolución) Vemos que la nación es generada desde una resistencia ideológica y por otro lado es constituida desde la institucionalidad del gobierno. Los personajes que configuran el texto se constituyen como ideales colectivos y modelos explícitos de la sociedad. Desde ese punto ¿Cuál seria la relación entre los personajes, como factores colectivos, con la institucionalidad representada, metafóricamente, por el Matadero en el texto? ¿Se podría hablar del matadero como la representación de un sistema que genera elementos de liberación y represión en la configuración del sujeto? Esas son las interrogantes que desarrollará el presente trabajo

1. ¡Libres e idependientes!: Nación como antecedentes
El proceso independista en América Latina mas allá de originar una supuesta liberación de los pueblos[1] también provocó una ruptura ideológica y un nuevo cuestionamiento acerca de quienes éramos y donde estábamos. Las instituciones coloniales habían construido en el imaginario colectivo de la época, la identidad no sólo de grupos establecidos sino de la función socio ideológica del sujeto dentro del status quo de dicho sistema.

El proceso independentista provocó una transformación insertando nuevos sujetos y nuevas instituciones que permitieran dar un nuevo rumbo a la sociedad. Estas transformaciones permitieron una reformulación del papel del sujeto dentro de la sociedad. El surgimiento de caudillos propicio una ola independizadota por todo el territorio americano, revocando el papel organizativo que representaban las instituciones coloniales como ejes de dominación externa e instaurando una nueva distribución de los poderes entre el pueblo; cuyo estandarte simbólico seria la Republica. Vemos entonces que es la transformación del Estado –de Virreinato a Estados Republicanos- un primer paso dentro de la nueva formulación de una identidad propiamente americana.

La independencia se convierte por tanto en síntoma de una búsqueda por la identidad colectiva y la territorialización individual que si bien la reformulación del Estado, ahora Republicano, propuso el primer movimiento para insertar a los nuevos sujetos y formar poderes que permitan adecuarse a una realidad mas cercana y coherente, es la misma independencia quien abrió las expectativas de las sociedades y del sujeto en busca de una identidad establecida en un imaginario anterior.

2. ¿Por la voluntad general de los pueblos?: Nación como conflicto
Como hemos visto las revoluciones independistas establecieron una nueva manera de mirar al mundo ya no desde las instituciones coloniales sino desde la percepción del cambio y la formación del individuo en su propia tierra. Ello llevo, en primer lugar, a generar instituciones que se adecuen más a las exigencias del territorio de cada Estado. Por otro lado, la participación del sujeto, representado en el caudillo libertador, comienza a tener mas preponderancia, creando dentro del imaginario modelos para construir identidades de nación[2] y sociedad, ya que para la iniciativa privada casi no tenia lugar dentro del desnaturalizado Estado corporativo del Imperio en el que se reconocía a los grupos antes que a los individuos se imponía una estricta jerarquía de color y de castas (Sommer: 29)

La creación de una nueva forma gubernamental exigió, en primer lugar la creación de nuevas instituciones que permitieran cubrir las demandas reales del pueblo por lo cual, también exigió la creación de individuos capacitados para dicha gestión, generando, por tanto, jerarquizaciones sociales. El control del Estado por tanto estableció también el establecimiento de una identidad que permitiera a la sociedad desarrollarse como tal. Pero, al ver la multiplicidad de culturas dentro de un territorio, la identidad paso a convertirse en un proyecto de clase, formando una idea de como se debe constituir la nación desde la visión de cada frente. Se creo entonces las distinciones entre lo oficial (apoyo al gobierno) y lo no-oficial (resistencia) generando manifestaciones que legitimen un frente y sojuzgar al otro empleado mecanismos que homogenizaran a los individuos ideológicamente, ya que era la sociedad civil la que debía ser cortejada y domesticada después que los criollos conquistaron su independencia (Sommer: 23)

3. El romance de Argentina
El romanticismo surge desde la creación de diversos grupos ya no regidos por estatutos coloniales sino desde vertientes ideológicas[3]. Lo que se trata es de crear una historia que hasta ese momento estaba muy alejada de sus propias experiencias. Las manifestaciones literarias llenan la ausencia de una historia propia creando marcas que permitan distinguir a lo sujetos.

Así, historia, costumbres, ideas y confrontaciones parten como rasgos ideológicos que deben establecer dichos grupos. Por lo que, la creación de modelos surge más que una necesidad para identificarse con otro, como una construcción significativa que permite territorializar al sujeto a lo que necesitaba descubrir: la tierra misma. En ese contexto vemos que Argentina estaba dividida en dos bandos la de los unitarios (resistencia ideológica basada en la centralización del poder) y la de los federales (seguidores de una ideología descentralizada y caudillezca). Teniendo cada grupo una idea de cómo debe ser la nación y por tanto una identidad que la respalda.

a. ENTRE CUCHILLLOS Y LIBROS: EL MATADERO
Cuando Esteban Echevarria escribió El Matadero entre los años 1830 y 1840 no solo se erige como la primera novela en Argentina sino que se establece como un manifiesto sobre la política imperante que el General Rosas y los seguidores federales establecieron dentro de dicho espacio.

La dicotomía de civilización y barbarie que años después observarían otros pensadores argentinos, se plasma dentro del texto como un reflejo del conflicto ideológico entre ambos bandos. Estas diferencias están expuestas a través de marcas culturales que identifican a cada grupo en específico. Estas marcas, representadas en prácticas culturales, son las que definen el perfil de cada individuo y el proyecto de nación que cada grupo desea establecer. La pertenencia a un espacio, actúa sobre los cuerpos que lo constituyen, como una red que los ideologiza, de manera que permite determinar modelos específicos. La formación de los sujetos en El matadero es un relato sobre la violencia de los cuerpos que apuesta a producir con la violencia de las palabras el efecto de violentar al lector, del mismo modo que las acciones violentan al héroe unitario (Iglesias: 1996, 25) Siendo el empleo de lenguaje en el texto es una característica fundamental, ya que delimita la ideología en que cada grupo (federales y unitarios) se constituye. El mundo del unitario, gracias a la “riqueza” adjetival y metafórica, es exaltado hasta la idealización

"-Si, a la fuerza y a la violencia bestial. Esas son vuestras armas infames. ¡El lobo, el tigre, la pantera, también son fuertes como vosotros! Deberías andar como ellos, en cuatro patas
-¿No temes que el tigre te despedace?
Lo prefiero a que maniatado me arranquen, como el cuervo, una a una las entrañas
-¿Por qué no llevas el luto en el sobrero por la heroína?
-Por que lo llevo en el corazón por la patria que vosotros habéis asesinado, infames." (Echevarria 1986: 87)

Mientras que lo federal, a través del lenguaje sin fioritura, es exasperadamente condenado (Jitrik: 1971, 91)

"-Como toro le ha de quedar: ¡Muéstreme los c… si le parece, co…o! (…) Para el tuerto los h…
-Si, para el tuerto, que es hombre de c… hará pelar con los unitarios. El matahambre a Matasiete, degollador de unitarios,
¡Viva el Matasiete!" (Echevarria 1986: 81)

b. ESPEJOS Y REFLEJOS: LOS APARATOS IDEOLOGICOS DEL ESTADO
En ese sentido el grupo federal, dentro del texto, se constituye como producto ideológico del gobierno (hegemónico) y cuyas representaciones simbólicas están estructuras en la Iglesia y el Matadero. Vemos en el texto que la Iglesia se configura como una extensión ideológica del Estado.

La iglesia (…) ordena vigilia y abstinencia a los estómagos de los fieles a causa de que la carne es pecaminosa y como el proverbio, busca la carne. (…) Es de creer que el Restaurador tuvo permiso especial de su ilustrísima para no abstenerse de carne, por que siendo tan buen observador de las leyes, tan buen católico y tan acérrimo protector de la religión. No hubiera dado mal ejemplo aceptando semejante regalo un día santo. (Echevarria 1986: 77)

Si bien vemos que el narrador relata con cierta ironía la función de la Iglesia dentro de la sociedad, mucha mas irónica es la posición de los grupos federales que ante las injusticias que tiene el gobierno para con ellos mismo ellos siguen siguiéndolo. Vemos allí la función de la ideología. Si bien en el contexto de Echevarria la ideología se definida solo como el conjunto de ideas[4] estas estaban concatenadas desde un punto en común. La ideología por ello se constituye como la fuente por la que el sujeto se determina y genera su identidad a pesar que ello implique su utilización. Louis Althuser en Ideología y Estado nos indica:

“La ideología es una representación de lo real, pero necesariamente falseada dado que es necesariamente orientada y tendenciosa; es tendenciosa porque su fin no es el de dar a los hombres el conocimiento objetivo del sistema social en que viven, sino por el contrario ofrecerles una representación mistificada de este sistema social, para mantenerlos en su lugar en el sistema de explotación de clase” (Althuser 1999: 55)

El matadero, en ese sentido, se erige como la fuente principal de representación simbólica del Estado. El matadero no sólo funciona como centro abastecedor de alimentos sino también de costumbres e identidad.

“El juez del matadero, personaje importante, caudillo de los carnicero y que ejerce la suma del poder en aquella pequeña republica por delegación del Restaurador (…) se encuentran los siguientes letreros rojos: “Viva la Federación”, “Viva El Restaurador y la heroína Doña Encarnación Ezcurra” “Mueran los salvajes unitarios” Letreros muy significativos, símbolo de la política y religiosa de gente del Matadero" (Echevarria 1986:78)

Por un lado la construcción de la identidad en el sujeto se establece a través de la filiación a un grupo específico que es legitimado a través de la institución del Estado, en este caso el matadero, el cual provee de costumbres al sujeto que lo territorializa a un espacio propiamente dicho. Las manifestaciones que se ejercen a partir de dicho grupo legitiman su ideología y por tanto se auto representa ya no en la función del sujeto sino en el respaldo simbólico de la institución. Esta idea nos lleva remitir que toda pertenencia exige también una exclusión que simboliza la identidad de lo que es y no es dentro de un espacio. En ese sentido podemos observar que la identidad juega un papel represivo y liberador dentro del desarrollo de es practicas identitivas. Es represivo por que reprime cualquier tipo de manifestación que atente contra el poder hegemónico legitimando las instituciones como fuente de identidad y es liberador por que permite, a través de los grupos unitarios, crear una conciencia critica del imaginario social permitiendo elaborar nuevas formas de representación que permitan construir una nueva identidad desde la deficiencias del poder hegemónico.

4. CONCLUSIÓN

Si bien ambos elementos se configuran como factores que representan un ideal de nación, el espacio de enunciación en que se erige el texto está provisto de una carga ideológica dirigida. Es por ello que el Matadero más que una novela se erige como un manifiesto que distingue a las instituciones como factores ideológicos del Estado las cuales forman el imaginario colectivo a través de prácticas que simbolizan una ideología imperante. La resistencia unitaria no es más que el síntoma de la mala organización y utilización de dichas instituciones. Por ello vemos que el sujeto dentro del texto exige su identidad no solo desde funciones abstractas sino desde determinaciones reales. La iglesia y el matadero al ser extensión ideológicas del Estado son a su vez símbolos de costumbres propiamente argentinas pero que mal encausadas por la ideología federalista. Vemos entonces que la relación sujeto sociedad se funde en una serie de representaciones que devienen en la formación del individuo y la delimitación de su ideología e identidad. Podemos sostener, ante lo expuesto, que la representación socio ideológica que configura el matadero en el imaginario colectivo argentino genera percepciones de la diferencia y los proyectos que se necesitan para homogenizar al sujeto argentino en su búsqueda de una nación, por lo que El matadero se configura como un antecedentes directo en la posterior y prolífica constitución y problematización del gaucho argentino.


BIBLIOGRAFÍA

1. Anderson, Benedict.
1993 Comunidades imaginadas: Reflexiones sobre el origen y la difusión del nacionalismo. Trad. Eduardo L. Suárez. Fondo de Cultura Económica

2. Althuser, Louis.
1999 Filosofía como arma de la revolución. Edit Siglo XXI.
3. Bauza, Hugo F.
2000 “El Matadero: Estampa de un sacrificio ritual”. En Revista de Crítica Literaria Latinoamérica. Año XXV, Nº 51 Lima –Hannover, 1er Semestre. pp. 191-198

4. BOURDIEU, Pierre y Loïc Wacquant.
1995 Respuestas: por una antropología reflexiva, Edit. Grijalbo. México.

5. ECHEVARRIA, Esteban
1986 La Cautiva y El Matadero. Edit Oveja Negra

6. GRAMSCI, Antonio.
1967 Cultura y literatura. Barcelona, Península.
7. Iglesias, Cristina.
1996 Muertes o crímenes: Un dilema estético (A propósito de las Víctimas de la cultura en El Matadero de Echeverría y en el niño proletario de Lamborghini) En Narrativa Argentina. Noveno Encuentro de escritores Dr. Roberto Noble. Cuaderno N° XI, Buenos Aires. Fundación Roberto Noble. pp. 25-29.
8. Jitrik, Noe.
1971 “Forma y significación en El Matadero de Esteban Echeverría”. En El fuego de la especie. Buenos Aires. Edit. Siglo XXI, pp. 91-92

9. Sommer, Doris.
2004 Ficciones Fundacionales. Las novelas fundacionales de América Latina. Ed. Fondo de Cultura Económica.

10. REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
s/f Ideología y Nación. Siglo XVIII y siglo XIX
http://buscon.rae.es/ntlle/SrvltGUIMenuNtlle?cmd=Lema&sec=1.0.0.0.0.

[1] Recordemos que tanto como Simón Bolívar y José de San Martín tras terminar la independencia de América Latina iniciaron una serie de gestiones que permitieran imponer un sistema de gobierno a un grupo determinado siendo los principales beneficiarios ellos mismos.
[2] Para Benedict Anderson la nación se constituye como una comunidad, política, imaginada, limitada y soberana. Dentro del siglo XIX la idea de nación se basa sobre modelos que permitan la construcción de un imaginario homogenizador por lo que cada frente ideológica proyecta una idea de nación que permite el proselitismo ideológico formando de esa manera frentes para la expansión de la identidad establecida.
[3] Entendido desde la visión de la RAE de 1822
[4] RAE. 1803: Entendimiento y pensamiento de alguna cosa. Percepción.

Anotaciones entorno a "El vuelo de la ceniza" de Alonso Cueto

Entre conocidos y extraños. Construcción y (Re) presentación del sujeto cínico en el “Vuelo de la ceniza”

Gustavo Alcántara

Sumilla: El presente trabajo propone establecer la construcción del sujeto como un acto performativo de la cultura. La normalización del sujeto parte desde espacios y manifestaciones ideologizadas que determinan la inserción del sujeto a un medio determinado. Aunque, en dicho proceso, los múltiples factores que condicionan la sociedad, provocan en el sujeto el cuestionamiento o el dogmatismo de la ideología en la que están inmersos; por lo que el sujeto encuentra en la transgresión, tomando como referente directo, en éste caso, el cinismo, un medio de liberación y represión que no solo legitima su posición sino que también la cuestiona desde las propias bases de su construcción, estableciendo una constante lucha entre “el ser o no ser” parte de una cultura. Postulo que la construcción del personaje principal de la obra se establece en un campo de lucha ideológica entre lo que es y la transgresión de su identidad por el otro. El personaje lucha entre lo que debe ser y mantener y la realización de su propio deseo aunque si bien, este parte directamente del Otro, es a través del cinismo, que reconfigura tal deseo hasta adscribirlo como una función propia de su deseo y deja de lado el deseo de ese Otro.

Palabras Clave:
Transgresión – cinismo – ideología - performance


Por que teníamos muchos relatos
Pero solo una vieja historia que hablar


La construcción del imaginario colectivo en América Latina se establece a través de una serie de procesos interculturales entre la emergencia social de un nuevo continente y los parámetros culturales que la vieja cultura española trajo consigo. La construcción de una cultura que albergara no solamente las excedencias de una cultura en declive sino de las diversas manifestaciones y tipos de sociedades que existían en América fue una tarea totalmente compleja. El poder que atribuía la conquista por los españoles determino la formación de las ciudades y la construcción de los poderes sociales estableciendo frentes tanto de enunciación como de represtación. De esta manera se forman las primeras distancias culturales no solo entre sujetos de una misma cultura sino también entre las diversas sociedades que alberga América Latina.

Tras las vicisitudes independentistas y las posteriores revelaciones modernas, la visión colonial aun sigue presentes dentro de nuestro imaginario colectivo como una serie de huellas desvalorizan y/o sobrecargan ciertos valores que organizan nuestro habitus. Al ver las limitaciones que tiene el sujeto sobre un medio estereotipado por un imaginario heredado junto con las diferentes corrientes posmodernas, el sujeto busca nuevas formas de legitimarse como sujeto ya no de Otro rígido sino sobre las conveniencias o aflicciones de su propia experiencia.

El presente trabajo esta orientado a distinguir en El vuelo de la ceniza de Alonso Cueto las diferentes formas en que el individuo construye su identidad a partir de una serie de marcas ideológicas que estructuran su imaginario y las diferentes formas en que dicha identidad es puesta en practica dentro del medio en que se desarrolla el personaje. Aunque ello genera a su vez un cuestionamiento acerca de lo que el personaje y a donde pertenece y las diversas formas en que este trata de revertir la transgresión de su identidad perdida tras los sucesos ocurridos con su padre.

De esta manera no solo se observara la forma en como se construye el individuo dentro de la sociedad sino también los diversos procesos ideológicos y psicológicos que el personaje es victima y victimario dentro de una sociedad que lo corrompe


Porta Retrato: La construcción de la identidad.

Construir en América Latina no solo se ha remitido a proyectos ideológicos que permitan la adecuación del sujeto en la sociedad que lo alberga, sino también a un orden que pueda configurar los diversos sistemas en los cuales ésta sociedad, como un todo, pueda determinarse. Si bien los diferentes proyectos que se han desarrollado en América Latina han determinado la constitución de las diferentes naciones o estados (imaginarios), cabe recalcar que dichos proyectos se establecieron a través de manifestaciones simbólicas y abstractas que permitieron que estos espacios fueran legitimados desde la construcción de caracteres que la distinguieran de otras.

Si tomamos que la organización de la ciudad establece las primeras distancias entre uno y otro sujeto en la sociedad (Rama: 1984) Observamos que el sentido de pertenencia a un espacio determina que las personas que viven en lugar poseen rasgos que las distinguen de otras personas que viven en otro lugar[1], por lo que se crean ciertas características atribuidas a un espacio identifican a una persona de otra. Esta identificación, entre un sujeto y otro, se establece como una construcción imaginaria a partir de las diversas marcas que este sujeto distingue de otro (lenguaje costumbre etc.) y elabora un sistema ideológico que permita distinguir una imagen que es la suya (este hombre soy yo) (Masota 1991: 65) afirmando de esta manera su identidad

La afirmación de lo que “yo soy” implica a su vez la negación de lo que “no soy yo”, el otro. Este otro se convierte entonces en todo lo que yo no soy y es lo que me distingue y diferencia ante las diversas huellas en las que mi yo esta enmarcado. La identidad por tanto, se construye desde simbolizaciones en que el yo es remitido por diferentes factores en la que es configurado y determinado a una conducta y un espacio específico.

Estas identificaciones permiten crear marcas ideológicas que se desarrollan e instauran dentro de la constitución del sujeto. En consecuencia, la identidad por tanto se configura en ese sentido como representación del espacio y del imaginario en cual el sujeto es construido.

Cuando el Dr. Boris Gelman, personaje principal de El Vuelo de la ceniza de Alonso Cueto, se entera que su padre ha muerto en los brazos de una prostituta dicho acto no solo significa el fallecimiento de su progenitor sino también la transgresión del imaginario en que esta constituido el personaje. El padre configura el universo ideológico del personaje como el representante que legitima su identidad. Esta identidad, como hemos anotado anteriormente, está determinada por una serie de factores que adecuan al personaje al espacio que lo identifica.

"Un hombre de sesenta y dos años. Un médico de vocación, un caballero. Su padre. Su pelo rubio, su bigote estirado, sus pies condecorados con escarpines, siempre cortés, siempre justo, siempre la casa como una clínica. El trabajo la decencia y la rectitud* El niño come a las doce, cena a las seis y está en la cama dormido a las ocho. Se viste de blanco, de azul o de lila. No come alimentos que le hagan daño como salchichas o papas fritas. Saluda siempre a todos tus tíos dando la mano y mirando de frente. Y reza en su cuarto y no tiene malos pensamientos. Y no va a fiestas donde los muchachos toman y las chicas se insinúan. Solo trabajo duró y sentido te puede llevar a tener éxitos en la vida, hijo; estudiar medicina, como yo, pero especializarte en análisis del laboratorio, no sólo ser médico sino ser el director de nuestra clínica algún día. Nunca debes meterte en política. No vayas a fiestas y reuniones donde corre el licor y la droga. No cedas a las tentaciones. Ten bien alto tus principios, tú eres mi único hijo y tu vas dirigir nuestra clínica*[2].Cuando vuelvas al Perú, hijo. Cuando estemos aquí todos. Si, papa." (Cueto 1995: 50)

Como vemos, es el padre quien provee al personaje de toda carga ideológica de lo que él es y debe ser. Por ello, la muerte del padre en dichas circunstancias, transgrede todo el sistema ideológico en el cual esta constituido el personaje, dicho acto juega un papel decisivo en la historia, ya que al quebrarse la identidad, el personaje busca la manera en como puede reparar la transgresión producida y reparar su identidad. Esa es la causa por la que asesina a la que él cree la prostituta con la que su padre ha quebranto su identidad, pero que capítulos posteriores nos demuestran que había que era la persona equivocada. Por otro lado, vemos la actuación de la madre como el soporte ideológica que permite al personaje no desterritorializar su imaginario. Por lo cual, muerto el padre, todos los actos que realiza posteriormente son en salvaguarda a la integridad de la madre que no es más que la extensión de su propia identidad. Es decir, que muerto el padre, y en dichas circunstancias, es la madre quien aun determina la situacionalidad del sujeto por lo que el busca en ella la justificación de su propio yo.

"-No te preocupes, mama. Esa mujer ya no hará mas daño, mama. Papa esta mas tranquilo en el cielo ahora. (…)No te preocupes. Voy a seguir." (Cueto: 16)

Podemos observar que el padre, a pesar que haya transgredido sus propias reglas, se sitúa ante los ojos del personaje como victima que debe ser redimida y vengada, más aun, es la madre quien posee una doble simbolización, la de victima y heroína ya que a pesar de ser engañada, mantiene la pureza del “apellido” con el silencio. Ello nos sitúa en Boris como receptor de un doble crimen, el asesinato real del padre y el asesinato simbólico de la madre ya que la privan de su voz y la subvierten a un grado de subalternidad. En este contexto, vemos que Boris Gelman decide matar a la gente de mal vivir no por vengarse sino por reafirmar y redimir su propia identidad. La muerte del otro constituye la afirmación de su identidad restableciendo el orden perdido a través de la trasgresión del otro y de la extensión de yo imaginario, su padre.

Entre pipas y palos de Golf: Performance y espacio.

Toda identidad se construye desde un espacio de enunciación específico que permite ubicar al sujeto desde una fuente ideológica que determine el desarrollo de su personalidad y sobre todo su visión acerca del mundo. Esta visión es una visión construida desde la cultura, una cultura que genera en el sujeto adecuación y obtención ciertas huellas que permitan su adecuación a un medio que lo albergue. En el texto vemos que son dos los espacios desde los cuales los personajes actúan: por un lado tenemos el espacio marginal o subalterno representado por las prostitutas, cafichos etc. y por otro el espacio hegemónico representado a través de la clínica, el negocio familiar, la clase social etc. Ambos sujetos se determinan desde huellas o marcas ideológicas totalmente diferentes los cuales debe cumplir para seguir manteniéndose dentro de dicho espacio, es decir, cada sujeto debe seguir un guión, una perfomance que su propio espacio determina para poder adecuarse y legitimar su identidad.

Para Boris Gelman el vivir en “el trabajo la decencia y la rectitud y Tener bien alto tus principios” establecen el parámetro que debe seguir el personaje para identificarse como hijo del Sr. Víctor Gelman. Cuando el padre rompe con esos valores, es el hijo quien sufre las consecuencias ya que al no tener el soporte ideológico correspondiente, es decir el modelo simbólico de su identidad, Boris no puede sostener más esa perfomance, es decir seguir viviendo en “el trabajo la decencia y la rectitud y Tener bien alto tus principio”. Por lo cual, para mantener dichos parámetros, necesita transgredirlos para regresar al orden al cual estaba inscrito, si embargo, dicho acto convierte esos parámetros colectivos en fines individuales que ya no subvencionen su falta con el Otro sino con su propio yo ausente de un modelo ideológico.

Había vuelto a Lima. Una ciudad, una selva. Veredas rotas, oscuras, donde vagan seres sombríos y malignos, mujeres enfermas de deseo sexual. Las figuras ruidosas de las noches, allí estaban. Ese era el infierno que había habado con su padre. Tener que buscar a otras putas como esas para evitar que volviera a derribar hombres dignos. Era el agente llamado a protegerlos. Buscarlas en las calles. (Cueto: 30)

Los diferentes sucesos que marcan la vida de Boris Gelman generan que se aparte del guión en el cual había sido concebido y adopte una serie de posiciones que no sólo son diferentes a su posición ideológica primaria sino que también se aleja de lo que el mismo es, su identidad. La perfomance, en ese sentido, no sólo se determina como manifestaciones de lo que es sino también de lo que debe ser el sujeto. Estos guiones fijan al sujeto dentro de un contexto determinado permitiendo adecuarse no solo al espacio sino también a los sujetos que están dentro de él. Cuando Gelman decide ser el justiciero de los hombres respetables, si bien por un lado decide accionar en pro del colectivo que lo determina también dicha acción lo aleja de ese colectivo por que deja de lado las diferentes marcas que distinguen a dicho colectivo en el cual esta insertado.
Observamos en Gelman que la delgada frontera entre su mundo y el mundo marginal al que siempre ha sido indiferente y hasta asqueado:

Una sombra se ha detenido junto al vidrio. Es una cara de color tierra y esta cruzada de arrugas. Lleva un sombrero. En sus ojos apretados hay un fuego sucio. Ahora se oprime las dos manos en el pecho y dice algo (por favor una ayuda, por favor) Es un pobre mendigo- Boris aprieta los labios, cierra la ventana (Cueto: 26)

Implica una armonía estructurada dentro de un orden simbólico establecido. Como hemos afirmado líneas arriba, la constitución de la ciudad forma los caracteres jerárquicos de la sociedad la que permite establecer las fronteras entre un espacio simbólico y otro entre los sujetos que la conforma distinguiéndolo por características propias. Estas fronteras señalan entonces los limites en que la identidad es generada para desarrollar en la pefomance sin caer en la incoherencia, por ello la distinción de caracteres es lo que macara la distinción entre le personaje y los demás seres que lo rodean. Para Boris Gelman el otro se presenta en el texto como un ser indecente, inmoral y sin principios. En ese sentido, ¿Quién seria el otro si los personajes que lo rodean ese mueven dentro de esas características? La perfomance se establece como el manual de conducta que el sujeto debe seguir en un espacio determinado, por otro lado ello no quiere decir que se adecue totalmente o pertenezca ese espacio. En ese sentido podemos nombrar dos claros ejemplos de cómo la perfomance puede ser la misma pero que no tiene el mismo valor entre los sujetos ya que el modo de enunciación es totalmente diferente.

En ese contexto, Carmela y Tristan representan el mundo marginal al que Boris Gelman desea erradicar para que ningún hombre decente pueda sucumbir como lo hizo su padre. La perfomance de estos sujetos están justificadas desde el espacio en que son enunciados: ella meretriz y el proxeneta pertenecen a un mundo otro, muy diferente en el que esta suscrito el personaje, por otro lado Sonia y Tito, ambos están dentro del margen espacial del personaje, Tito primo del personaje y Sisan novia de este última se insertan dentro de un mundo al que Boris Gelman también frecuenta y pertenece. Estos personajes realizan la misma perfomance pero desde perspectivas muy diferentes. Por ello el primer par de ellos representa lo que no es Boris Gelman y el otro par representa lo que no debe ser.

Vemos también que la perfomance de Boris Gelman no solo trata de seguir esos principios por lo que ha sido configurado, sino que tras el suceso de la muerte de su padre estos principios no solo son aceptados sino también necesitan ser actualizados. Al no completar dicha actualización, el personaje tiene el deber de hacer lo necesario y posible para que esos patrones se restablezcan y pueda generar la perfomance que necesita para funcionar dentro de su espacio. En ese sentido vemos que la perfomance no sólo establece como el guió que debe seguir el personaje sino también que ello conlleva una carga simbólica adicional establecido por la historia de su propia cultura. Loo que trata de recuperar Boris es la pureza del apellido y su perfomance en se contexto es totalmente diferente de lo que es en realidad. Observamos que esa culpa no es atribuida ni al padre ni a la madre, sino al otro que incurrió en un espacio que no es el suyo y a él mismo por haber permitido que su imaginario se haya transgredido en su ausencia.

"Es mi culpa que haya sucedido esto. Es mi culpa que te haya dejado, que esto haya ocurrido es mi culpa. Si me hubiera quedado" (Cueto: 48)

Cuando Gelman indica “el infierno que le toco vivir a mi padre yo me encargaré que otros no lo vivan” ese acto parte de proteger lo que ha sido invadido no solo real (relación sexual) sino también simbólicamente (muerte y vergüenza de la madre, del apellido) Lo que se tiene que eliminar para Gelman es el otro, el marginal, las prostitutas y todos los seres oscuros que han manchado y tocado su nombre, que han transgredido su espacio.

Desde este punto vemos que la performance no sólo es un modelo a seguir sino también es la actualización de los patrones y más aún la lucha por mantener el orden por el cual la sociedad es vista por el personaje.


Tubos de escape: Transgresión(es)

Como hemos visto la perfomance si bien se establece como una serie de características que el sujeto toma para adecuarse a un medio en especifico, esto también obedece no solo a la selección arbitraria del sujeto sino que detrás de ello esta el campo ideológico del cual esta enunciado. Vemos entonces que toda perfomance establece el éxito de su producción al modo en como se reproduce los actos con el imaginario del sujeto. Vemos en Boris Gelman que su posición como doctor y hombre respetable se quebró ante el suceso ocurrido con su padre.

Si bien en primera instancia la venganza se elabora como un plan para reivindicar al Otro, limpiar su nombre y regresar el orden al status quebrantado, observamos que la práctica de dicha función genera también la traición al imaginario en el cual ha sido concebido. Para reivindicar su imaginario necesita traicionar sus propios parámetros culturales e ideológicos. Ante ello, Boris Gelman si bien toma como fin erradicar a todos los seres marginales para que no ocurran mas desgracias, ello solo sirve como pretexto para reinvidicar no solo a ese Otro transgredido sino a su propio yo.

Observamos que dicha función particular sustentada en el sistema como factor de origen de dicho mal, se sustenta como fuente cínica del sujeto para obtener a través del Otro su propio placer, en este caso la reinvidicacion. Vemos que el cinismo es, además, un producto ideológico enemistado con la moral y la ética. Cuando se le hacer ver al cínico que detrás de la ideología están los intereses de un grupo determinado, él responde que el hombre es por naturaleza codicioso y que lo más conveniente es proveer un marco legalizado para la codicia. Y cuando se le informa sobre la lucha de individuos honestos contra la iniquidad, él intenta descubrir en ella el interés particular a fin de deslegitimarla. El cinismo es por ello una moralidad puesta al servicio de la inmoralidad (Ubilluz 2006)

"-Muy bien, ahora que estamos reunidos –dice Boris mientras sorbe de un té-, quiero pedirle un consejo sobre el doctor Panizo.He sabido que tiene una relación con la señorita Lorena Daga. Es una noticia muy desagradable, ¿no les parece? (…) Es un hombre casado y tiene una ventura con esa mujercita que es su secretaria y podría ser su hija. (…)
-No se para que nos preguntas. Ya lo despediste ¿no?
-No, pero lo voy a despedir. El es un buen médico pero no podemos permitirnos estos episodios (…)
-El Dr. Panizo ya esta separado de su esposa, Boris-Dice Lozano. Ya ni siquiera vive con ella. Puede hacer lo que quiera-(…)
-No doctor. Eso no tiene un valor. Una pasión es una experiencia emocional y biológica, una necesidad o apetito. En todo caso, es algo parecido a lo que siente un animal. Decir que una pasión es importante es una estupidez (…) Las pasiones son lo accesorio
La razón es lo permanente. El orden es lo permanente. El cuidado de nuestras vidas es lo permanente. La moral es lo permanente. El mundo se sostiene por eso, por que un montón de gente tiene un orden y una estructura en sus vidas. Eso es lo que dura. Los valores. Esas son las estructuras que sostienen a las sociedades y a los individuos (…) Virtudes como la honestidad, la decencia, la lealtad. (…) El placer es solo una desviación temporal (…) Yo solo le pido que tengan la bondad de ser hombres decentes, doctor Gálvez, ¿Es mucho pedir?*[3]"(Cueto: 86-87)

Para Boris Gelman la moral se constituye como el soporte ideológico de su identidad. Si bien la moral se forma como la fuente principal de su imaginario vemos que el personaje ostenta una doble moral. Por un lado se escandaliza por el hecho de que un hombre separado pero aun casado este saliendo con su secretaria pero por otro lado el es asesino de dos mujeres y un homosexual. La moral se construye en el texto como la marca ideológica de la decencia que es la representación de la identidad de Boris Gelman. Observamos que el acto cínico entre el hablar y exigir a sus colegas mantener la decencia y rectitud se contrapone ante los asesinatos cometidos, vemos entonces que la distancia entre la razón y la pasión no se reducen ante los demás pero si ante él, ya que su justificación como manifiesta es que él es el elegido a brindar justicia.

En ese sentido vemos que Boris Gelman sabe lo que esta haciendo. Lo que hace es un acto que no solo implica la pasión del momento sino también responde a un acto planificado y lógicamente estructurado que le permite llegar a un fin, este acto a pesar que sepa que lo hace esta mal, el lo hace por que necesita cubrir la ausencia que la transgresión del otro ha provocado en el. Ello no quiere decir que todo acto cínico se base estrictamente ante el no reconocimiento del Otro para lograr los objetivos personales, por el contrario la relación que tiene el sujeto con el Otro es una relación de dependencia ideológica que solo busca cubrir los espacios vacíos que el Otro deja en el sujeto transgrediendo su propia norma para legitimar su identidad dentro del espacio que lo enuncia. Observamos en ese sentido que el cínico actúa para satisfacer su propia individualidad y que sin embargo legitima al Otro no desde la misma funcionalidad del Otro que lo instaura sino a través de su propia transgresión.

Vemos entonces que el sujeto sabe que lo que hace atenta contra los principios del otro y sin embargo lo hace para satisfacer su deseo que no es más que el deseo del deseo del otro reflejado en la ausencia. Para Boris Gelman asesinar no solo implica satisfacer el deseo de recuperar su nombre para si, sino que también sabe que recuperando su nombre el Otro también recupera algo que le pertenece y mantiene el orden dentro del estatus quo que lo orden. Quiere decir que si bien actúa para si, para salvase el y su apellido también al salvar su apellido se salva el grupo que lo determina y lo enmarca dentro del campo ideológico que lo determina.

Vemos por ello que el cinismo que desarrolla el personaje busca su placer en la eliminación del otro, por lo que transgrede las leyes del Otro que lo configura mas dicha transgresión en el fondo también implica una sujeción al otro que si bien no sigue las leyes que lo parametran, la trasgresión busca legitimar su presencia indirecta a través de procesos que simbolicen su propia función distintiva, la cual termina por redimir su identidad.
































Bibliografía

Ø Bourdieu, Pierre y Loïc Wacquant. Respuestas: por una antropología reflexiva, Grijalbo, México, 1995.
Ø Cueto, Alonso. El vuelo de la ceniza. Editorial Apoyo, Lima 1995
Ø Lacan, Jacques. La familia. Argonauta. Barcelona. 1978
Ø _____________. Seminario III: La psicosis. Texto establecido por J.A. Miller. Buenos Aires: Paidos. 1984
Ø Rama, Angel. La ciudad letrada. Ed. Del Norte. 1984
Ø Ubilluz, Juan Carlos. Nuevos súbditos. Cinismo y perversión en la sociedad contemporánea. IEP. Lima, 2006
Ø Žižek, Slavoj. sublime objeto de la ideología, ED. Siglo XXI, México, 1992



[1] Nos referimos en el sentido más estricto de especialidad. Esta idea se recoge de Ángel Rama en La ciudad letrada ya que nos oriente a determinar la especialidad del sujeto como parte indiscutible en la organización de su identidad.
[2] *Subrayado nuestro
[3] Subrayado nuestro

martes, 14 de julio de 2009

domingo, 14 de junio de 2009

LA JAULA IDEOLÓGICA: ESTADO Y SUJETO EN EL MATADERO DE ESTEBAN ECHEVARRIA

Curso: Romanticismo
Alumno: Gustavo Alcántara

Tema especifico: La construcción de la identidad su relación con la sociedad en El Matadero de Esteban Echevarria

Postura: Identificar como el establecimiento de los aparatos ideológicos del Estado generan los elementos de represión y liberación en la representación social del sujeto en El matadero de Esteban Echevarria


LA JAULA IDEOLÓGICA: ESTADO Y SUJETO EN EL MATADERO DE ESTEBAN ECHEVARRIA

Las profundas transformaciones políticas y sociales que marcaron el siglo XVIII, fueron el comienzo de una serie de cambios radicales que en el siglo XIX originaron la búsqueda intensa de una identidad propia y regionalizada. Ello determino que nuestro continente fuera el flanco de múltiples procesos que permitieran formar una idea de lo que éramos y lo que queríamos ser. La nación se erigía entonces como un espacio en continua producción concebido desde los fracasos que había generado las instituciones coloniales, las cuales formando la primera identidad del individuo, se bifurcaba entre una tradición paradójica y las incipientes manifestaciones liberales que los procesos independentistas latinoamericanos estaban generando. América comenzaba a poblarse de caudillos y de ideas.

En este contexto, el papel de los folletines o de las novelas románticas se establece como la principal arma ideológica en la construcción de la nación. Las novelas, mas allá de su función ficcional, se alzaban como proclamas ideológicas que establecían modelos de lo que debería ser el sujeto y la sociedad (Iglesias 1996:25), ya que, a través de ello, moldeaban al sujeto a un espacio determinado el que le permitiera no solo acatar el proyecto de nación sino legitimarlo desde sus propias practicas culturales. La sociedad se constituía por ello en una lucha ideológica constante entre el individuo y las instituciones que representaban el proyecto ideológico a seguir.

Cuando Esteban Echevarria (1801-1805) escribe El Matadero (1838-1840) no solo se evidencia en él, el proyecto de nación, sino que también se identifica como una manifestación ideológica de un grupo subalternizado (Unitarios) que si bien en un principio ostentaron el poder, éstos, fueron desplazados por un gobierno dictatorial (federales) que impuso su propio proyecto de nación (un gobierno descentralizado dirigido por los caudillos de la revolución) Vemos que se establecen dos proyectos sumamente diferenciados, donde la nación es generado desde una resistencia ideológica y por otro lado es constituida desde la institucionalidad del gobierno.

Los personajes que configuran el texto se constituyen como ideales colectivos y modelos explícitos de la sociedad. Desde ese punto ¿Cuál seria la relación entre los personajes, como factores colectivos, con la institucionalidad representada, metafóricamente, por el Matadero en el texto? ¿Se podría hablar del matadero como la representación de un sistema que genera elementos de liberación y represión en la configuración del sujeto? Estas preguntas son las que formaran el corpus del presente trabajo que pretende vincular como la relación entre texto y sociedad no solo constituye la visión ideológica entre autor y lector sino que ello enmaraña una serie de redes invisibles que consignan a ambos agentes a una lectura sugestionada.

domingo, 7 de junio de 2009

Argentina

Nombres y
Apellidos: Gustavo Alonso Alcántara Ariche


Tema General:
El Romanticismo Argentino: Algunos Aspectos


Temas Específico:
La construcción de la identidad y su relación con la sociedad en El matadero de Esteban Echevarria.


Postura:
Identificar como el establecimiento de los aparatos ideológicos del Estado generan los elementos de represión y liberación en la representación social del sujeto en El matadero de Esteban Echevarria.

jueves, 26 de junio de 2008

CRITICA LITERARIA

ALGUNOS APUNTES A PROPOSITO DE UNA VISIÓN URBANA DE LOS ANDES DE EFRAIN KRISTAL

La relación entre el discurso político y la narrativa indigenista -tal como sostiene Efraín Kristal en su Una visión urbana de los Andes- responde a la construcción de la imagen del indio desde la perspectiva de lo sectores urbanos letrados. Son estos sectores quienes constituyeron el principal foco moldeador en la construcción de ideologías que permitieron crear una identidad para la nación. Dentro de este proceso, la posición del indio fue el principal tema a tratar. La construcción de una identidad que incluyera o excluyera al indio dentro del proceso formativo del país era un tema de vital importancia, ya que no solo se trataba de la inserción de una clase dentro de las jerarquías sociales sino también un nuevo foco productivo para el desarrollo. La pugna entre la oligarquía terrateniente y exportadora en un primer momento, junto con los la visión civilista y liberal en un segundo momento, forman los diferentes puntos de vista sobre la adecuación e inserción del indio al espacio peruano. Es así que la imagen del indio, desde la perspectiva urbana, era generada como un proyecto social y comercial que ello derivaría, conforme el indio se adhiriera a los cánones establecidos en un sujeto dentro de la sociedad.
El indigenismo, género literario que trata sobre el indio desde una perspectiva urbana[1], se encargaría de desarrollar la visión del indio y formar su identidad.


ENUCIADOR :BLANCO/CRIOLLO .MEDIO URBANO

ENUNCIADO : INDIO. MEDIO RURAL

ENUNCIATARIO:BLANCO/CRIOLLO. MEDIO URBANO


El indio seria retratado desde una visión urbanista y por lo tanto muy ligada a los aconteceres políticos de la época. La relación entre la producción literaria y los órganos de poder fue muy estrecha. La literatura, como propone Kristal, se encargaría de formar discursos conforme al contexto en que se desarrollara. La literatura serviría como instrumento para formar la conciencia del indio ya sea como un agente pasivo de la sociedad o como un agente activo de la misma.


La lucha entre la oligarquía terrateniente y la oligarquía exportadora marcaron el primer paso para la concepción del indio. La primera proponía seguir con los lazos de tutelaje y dominación del indio mientras que la segunda quería formar una entidad comercial, estableciendo el progreso del país; para lo cual el indio pasaría a formar parte de un sector obrero con derecho a salario. El desarrollo de esta pugna originaría los primeros alcances sobre el destino del indio dentro del la nación. La literatura por su parte funcionaria como el agente fiscalizador de la sociedad. La denuncia de la trinidad embrutecedora del indio (Clorinda Matto de Turner y Narciso Aréstegi), el Alcalde, Cura y Capataz, era una acérrima crítica a la oligarquía terrateniente. El indigenismo fue una creación de los políticos e intelectuales que creían que la oligarquía terrateniente feudal era una barrera al progreso y fuente de injusticia. Este sentido de progreso desde una visión comercial también lo postulaban los civilistas. Es así que luego el surgimiento de intelectuales como Gonzáles Prada quien proponía la propiedad de la tierra al indio y más aun una educación para que éste pueda ampliar en el progreso de la nación insertando nuevas ideas conforme al futuro del indio. El indio comenzaba ser visto ya no como un salvaje sino como un sujeto que necesita conocimiento no solo para su progreso sino para el desarrollo de su sociedad. Las novelas posteriores a la guerra del Pacífico, marcarían ese afán educativo para con el indio. El indio se inscribía en los cánones de la sociedad; si bien no subvertía su clase ya contaba con un medio para poder subsistir. La supresión del tributo mas la afiliación al libre mercado conformo los pasos para la consolidación del indio como ciudadano obrero.


La propuesta de Efraín Kristal nos da una visión del indigenismo como un género construido desde la voz del dominante; cuyo fin político seria el reconocimiento del indio y su inserción en el medio social. Si bien señala Efraín Kristal que el indigenismo se establece como un medio en defensa de la condición del indio; ésta defensa, no solo estaría ligada a beneficio del indio sino también a los propósitos e intereses de la oligarquía y los grupos de poder. El indio es presentado no solo como objeto literario y de estudio sino también como objeto ideológico. Si bien se desea la abolición del tributo junto con la propiedad de indio y de la tierra para que éste la cultive, aun no se rompen los lazos de dominación. La subalternidad del indio se mantiene y se reafirme detrás del discurso sutil del indigenismo. Cuando Matto de turner plateaba la trinidad del embrutecimiento del indio, se estaba utilizando a los agentes de explotación del indio y los presenta en su forma mas explicita; su discurso solo responde hacia una defensa las clases exportadoras de la capital. Vemos que la función política no se aleja mucho de la producción indigenista. Por ello es que Kristal nos muestra que el indigenismo es la narración de la voz desde el marco oficial hablado sobre el marginal destinado hacia los intereses de aquella oficialidad. No se podría hablar de revalorización del indio como agente cultural sino como agente productivo y de comercio. Se propone su libertad y educación, no para que ellos sean realmente libres y puedan desarrollar su cultura sino que proponen una especie de normalización y la reafirmación de la subalternidad del mismo, transformando la esclavitud feudal del cual ya era preso a una esclavitud capitalista del cual si bien era libre, su libertad era provista de la ecuación desde la visión oficial, principal agente normalizador, convertía al indio en un agente productivo y de comercio.


El progreso del que hablan los indigenistas en la revalorización del indio parte de un progreso comercial más que cultural. La demanda de progreso moral y material del indio a través de la educación desarrolla un plan normalizador con un fin productivo comercial. Los procesos políticos que nos muestra Kristal, donde se determina la visión del indio de acuerdo con el grupo de poder en el Gobierno, nos muestra la utilización del discurso indigenista como un medio de socializar al indio, enmarcándolo dentro de los sectores del proletariado capitalista.


Es de esta manera que se interpreta la lectura de Efraín Kristal en su Una visión urbana de los andes. Se puede observar que a través de la narrativa indigenista se forma la imagen del indio con fines netamente políticos y comerciales. El indio se convierte ya no esclavo de un régimen feudal sino de una visión capitalista. La manipulación de las producciones literarias responde al establecimiento y búsqueda de la función del indio en la época. Notándose en las producciones literarias indigenistas una cierta defensa al indio que respondería a un interés fijo; el fijar las futuras fuentes de producción del país, para el progreso de la nación. Un punto muy importante que también toca Kristal es el tema de la promoción de la inmigración. Para darle mas fuerza a la idea del indio como objeto de producción, la visión que siempre se propuso para el progreso del país es la importación de inmigrantes extranjera para que puedan mejorar las condiciones raciales y morales en el Perú. Kristal toca con esta posición el sistema ideológico de la época; se promovía la inserción del indio al sistema social a través de la educación, que luego alcanzaría dicha inserción con la importación de sujetos extranjeros que mejoraría las condiciones en que se encontraba el país. Es así que se ve por una parte los rezagaos de la visión colonialista de la época y por otro lado el querer una total normalización del indio a través del cruce racial para que este sea menos indio y mas europea condicionándose así el progreso del país. Vemos de esta manera que los grupos dominantes no solo veían la condición del indio desde sus perspectiva, sino desde como este indio era visto para el mundo, y como éste indio atrasaba el progreso del país. La subalternidad y la normalización del indio seria el eje principal de la propuesta de Kristal, tomando como medio, la novela indigenista. Aunque se toma pro claro que la evolución del Indigenismo se daría con el indianismo, producción literaria escrita por los entes marginales, sobre un medio marginal, para un medio de la misma condición. Esta última fase que propone Mariategui para la inserción de indio dentro del foco cultural desarrolla un tema muy importante. El establecimiento del indio como productor de su propia cultura seria el ideal de la literatura india, ya que no seria transgredida la visión que se tiene de los tópicos desde una visión urbana o una perspectiva ajena a la relamida del indio sin que serie este mismo productor de tal cosa. Claro que ello también tiene una deficiencia, el lenguaje.


Si bien Kristal propone estas relaciones entre el poder y la producción literaria indigenista siendo éste, producto de las esferas oficiales; desarrollando la visión del marginal, se puede notar que ello responde a un sistema de interés productivo y comercial. La normalización y subalternidad del indio a través de la educación y el proletarismo capitalista funciona como los fines de tales relaciones, siendo el indio no solo objeto de un discurso desde la perspectiva de su otro sino también manteniendo la subyugación moderna de su condición. El ideal que menciona Mariategui tendría también espacios indeterminados y ambiguos. Por ello, al problema de la trasgresión de la realidad del indio con fines políticos se le deben agregar la falta de reivindicación de una cultura. La relación entre cultura y sujeto cultural establece dicho problema. Si bien Kristal muestra este proceso de relaciones políticas con el desarrollo de la producción indigenista, también se debe tomar en cuenta no solo la posición del sujeto sino de la cultura propiamente dicha.


BIBLIOGRAFÍA

1. BOURDIEU, Pierre. Respuesta por una antropología reflexiva. Editorial GRIJALVO. S.A.
2. BEDOYA MAGIÑA, Carlos. Para una periodización de la Literatura Peruana. Latinoamericana Editores.

3. Kristal, Efraín. Una visión urbana de los Andes. Génesis y desarrollo del indigenismo en el Perú 1848-1930.Instituto de Apoyo Agrario. Lima, Perú. 1991

[1] Kristal, Efraín. Una visión urbana de los Andes. Génesis y desarrollo del indigenismo en el Perú 1848-1930.Instituto de Apoyo Agrario. Lima, Perú. 1991 Pág. 15

CRITICA LITERARIA

HACIA UNA PERIODIZACION DE LA LITERATURA PERUANA


Dentro de los estudios literarios, la historia literaria ha sido tratada, por lo general, como un agente de asentimiento, como un factor secundario que solo respalda los hechos y enmarca a una obra dentro de un contexto determinado. Es que cuando hablamos de una historia de la literatura, la primera impresión que da ello es la historia de un conjunto de hechos, tendencias y obras literarias que determinan, a través de una serie de caracteristicas rutinarias, un contexto en especial; nominándolo con tal o cual nombre que lo diferencie de otros estados a lo largo de un desarrollo diacrónico. Pero la concepción y mas aun, el desarrollo y practica de una historia de la literatura exige un establecimiento conceptual mas elaborado y complejo, ello no solo se debe resumir a la aglomeración de hechos y puntos cruciales dentro de un esquema diacrónico, todo ello exige una resemantización de las bases de la historia literaria convencional, exigiendo por ello una visión mas amplia y profunda que pueda abarcar una verdadera historia de un contexto determinado. La concepción que se tiene de una historia literaria de manera diacrónica, como una fuente de periodización estable y constante marca el principal problema para el desarrollo de la misma, ya que la literatura no es mas que una mera secuencia de sucesos uniformes[1] sino que ella misma es mutable conforme se desarrolla, por ello una delimitación estricta no podría definirla en su totalidad.

La forma en que ha sido tratada la historia literaria a lo largo de todos estos años nos demuestra una visión poco profunda en cuanto a la falta de una definición precisa para sus categorías y su relación para con el contexto en que se desarrolla. Vemos una definición vaga acerca de todo lo que encierra “periodo” en el establecimiento de la historia literaria y más aun la relación que tiene ésta con el contexto en sí. Todas estas categorías generan una indeterminación en cuanto al objeto de la historia literaria en si y su cuestionamiento como tal. A partir de ello podemos pasar a desarrollar si se puede hablar de una historia literaria, la forma en que se puede desarrollar y tomando el libro Para una perdiodazcion de la literatura peruana, de Carlos García Bedoya desarrollaremos algunos aspectos importantes y anotaciones a su propuesta hacia una nueva esquematización de la historia de la literatura Peruana

El papel de la literatura es muy cambiante[2] por lo cual, establecer su periodización es un problema de por si muy grande, por que no solo nos enfrentamos a los cambios en el desarrollo de sus estilos sino a los cambios contextuales y su relación entre ellos. La relación que establece García Bedoya de literatura-cultura-sociedad forma una perspectiva amplia y compleja en la cual se encuentra inscrita una serie de categorías que determinan un desarrollo. La literatura y su estrecha relación con la historia, hacen de estas dos una dicotomía compleja y mas aun por que la literatura es parte del proceso histórico general concebido como una forma organizada, donde la literatura no depende de la sociedad sino la representa[3] ya que la literatura contribuye a su manera a diseñar el rostro de una época y forma de una validez propia en tanto es capaz de trascender su circunstancia social[4]. Es allí donde reside el vínculo íntimo de la historia con la literatura y es la razón por al que no se puede desligar tanto una, como de otra. Sobre esto vemos dos cosas: la primera el concepto de periodización dentro de una historia literaria, y la segunda la trascendencia dentro de un contexto. Pasemos por el primer punto.

La definición concreta de periodo ha marcado un punto esencial para comprender a la historia literaria. Muchas vertientes han desarrollado su definición, desde una visión que concierne a partir del esquema biológico y evolutivo (Spencer y Darwin) de los seres humanos, así también como una visión desde las épocas culturales y como la definición de un periodo constante y delimitado. Todas estas visiones establecen una historia literaria como una secuencia interminable de hechos y formas dentro del tiempo. Esta visión ha generado la crisis de la misma puesto que no toma en cuenta tan solo más que uno de los aspectos en que se puede tratar a una historia literaria en si. El desarrollo de un periodo no puede ser determinado como algo constante ni limitado, es decir como una tendencia que cae y surge otra sucesivamente, sino debe entenderse, como un espacio no estricto sino variable donde se desarrollan hechos mutables que se interrelacionan entre si cuya esencia heterogénea determina múltiples visiones dentro del mismo contexto. Por ello cuando una secuencia literaria ha sido desplazada recientemente de la hegemonía, parece mas propio denominarla no residual, sino mas bien secuencia en decadencia o decadente, dado que aun mantiene una vitalidad que incluso puede llegar a poner en peligro la preeminencia de la secuencia dominante[5]. Al establecer que el periodo no es una vertiente homogénea sino más bien que se establece como una serie heterogénea podemos determinar la trascendencia de una serie de características dentro de un determinado grupo cumplen ya no una visión única de una sola realidad sino que introduce las diferentes formas de expresión dentro de ella. En la literatura, podemos encontrar una literatura oficial, con una serie de caracteristicas que forman la corriente que expresa una determinada tendencia, pero detrás de ella también están las voces de diferentes grupos que se mueven en el mismo espacio y contexto y cuya voz no esta determinada dentro de la oficialidad, por lo que, en relación con el contexto en que vive, se desarrollan dentro de una visión marginal de la misma. Estos conceptos, nos determinan las caracteristicas que debe abarcar una historia de la literatura propiamente dicha.

LA visión homogeneizante y unitaria de la historia literatura tradicional, en el caso del Perú, según García Bedoya, se debe a Luís Alberto Sánchez, marca en este aspecto su crisis, la exclusión de las diferentes manifestaciones literarias fuera de la periodización, generan el desmembramiento de una historia de la literatura peruana correcta. El intento de García Bedoya, punto que desarrollaremos a continuación, en desarrollar una propuesta para una historia de la literatura peruana, se establece en tres determinar el espacio y la manera de desarrollar una historia literaria en el Perú desde lo social, cultural y lo literario. Las principales características de su propuesta para determinar y desarrollar una historia de la literatura peruana en la transculturización, series literarias y sociales y tomando las perspectiva de Antonio Cornejo Polar y la de Macera sobre la visión de la historia peruana en cuanto a cultura y sociedad, es decir la escisión en dos periodos, antes y después de los españoles, en cuanto a la posición de Macera, mientras que de Cornejo desarrolla la visión de totalidad contradictoria.

Fijar una Historia de la Literatura Peruana es de por si una tarea muy compleja ya que nos encontramos con multidiversidad de pasados, visiones, expresiones y desarrollos que han generado que el Perú, mas allá de su diversificación natural, también sea múltiple en sus sentidos sociológicos y culturales. Por ello para establecer una Historia de la literatura peruana tiene que desarrollarse una serie de precauciones que puedan determinar una autentica historia de la literatura peruana ya que el problema esta en sus mismas bases.
Carlos Garcia Bedoya desarrolla esta nueva propuesta, partiendo de las deficiencias y los intentos frustrados por establecer un historia de la literatura peruana, para enmarcar lo mejor que pueda a todas las voces, tanto oficiales como marginales dentro de su estudio tratando de establecer una historia de la literatura peruana concreta y verosímil. Alrededor de toda su propuesta el establece tres categorías en la que se centra su tesis, la visión de la series literarias y sociales como marco en que desarrolla la periodificación, el establecimiento de una transculturización en los márgenes del desarrollo de las manifestaciones literarias, y por ultimo, tomando como el mismo cita, a Antonio Cornejo Polar en la propuesta que el Perú es un totalidad contradictoria.

García Bedoya desarrolla los intentos (frustrados) del Perú por establecer su historia de la literatura, nombre a Mariategui muy próximo a una idea de una historia literaria pera el Perú pero que no se concreta, un Luís Alberto Sánchez involucionado y a Riva güero t Tamayo Vargas como dependientes de la involución propuesta por Sanchez. García Beboya nota en estos autores, principalmente en Sánchez, la falta de enmarcar, en una exaltación a Arguedas, a todas las sangres, lo oficial y lo marginal dentro de la periodificación de la historia de la literatura peruana, por el desarrolla como punto inicial la noción que entiende por periodo:
Sánchez cuando se refiere al noción de periodo el lo establece como una visión no lineal, donde debe determinarse a tal de una manera polifónica, por lo que la visión acerca del como esta instaurada, y como se desarrolla en medio es indispensable, a ello lo la llama serie. Deberían por lo tanto dos series una serie literaria y otra seria social,. La primera, enmarcada dentro de lo que es el desarrollo de la tendencia, es decir la información, desarrollo reconocimiento o cuestionamiento en un sistema de normas, es decir en el espacios en que se determina y la otra serie vista en el plano de la vida social, es decir la interacción con el medio. Ello determina la noción de un periodo, como antes referido y desarrollo, no homogéneo sino heterogéneo y mutable. Ello se debe a que nuestra sociedad no es un espacio determinado de una sola tendencia y manifestación explicita son que nuestra sociedad gira entorno a una serie de culturas que generan una serie de manifestaciones y es mas dentro del espacio en que nos hemos desarrollado ha generado diversos sujetos culturales, los mismos que Bedoya pretender enmarcar desde sus visión periodificante. Por ello vemos que desarrolla a lo largo de toda su obra una línea histórica, y partiendo desde la posición de Macera, divide dos grandes etapas en nuestro proceso histórico, la primera de una Autonomía Andina, y luego de una dependencia Externa, es decir el antes y el después de la llegada de los españoles a América. Es debido a ello que ve que las manifestaciones en el Perú, son una totalidad conflictiva, es decir que tanto como lo marginal como lo oficial, se enmarcan para determinar una totalidad pero esta totalidad al no ser homogénea entra en contradicción y conflicto y es a ello que se debe la complejidad de terminan un historia de la literatura peruana. Ello se desarrolla en la concepción de lo que García Bedoya desarrolla como la transculturización. El, al ver que el desarrollo social, a partir de la llegada de los españoles no solo afecto el régimen social del incanato sino que el sometimiento de los peninsulares hizo que su cultura también se mezcle con la cultura residente en el Perú, y conforme pasaron los años, la hegemonía y prepondere la dominación española sobre la andina causo que esta se transculturizara, es decir que tomara y se apropiara de varias visiones y caracteristicas de la cultura española por lo cual la construcción de de la misma no será la misma de la llegada de los españoles, es por ello que sigue la visión de Macera en cuanto a la gran periodificación de dividir el proceso histórico solo en dos grandes capas. Pero ello no quiere decir que antes de los españoles están manifestaciones homogéneas, no. Los incas establecieron una forma de manifestación ilustrada, mientras que el pueblo produció tras estas manifestaciones era parte de un todo pero no repercutían en la misma señalización de los tópicos, es por ello que también existió heterogeneidad en los discursos indios.

Carlos García Beodita, ve estos tres puntos y desarrollo su propuesta partiendo como la misma cita de un marco histórico social distinguiendo en ello la secuencias detectadas en base a criterios literarios[6]. Establece el desarrollo de una historia de la literaria peruana partiendo a su vez de la inclusión de la visión del otro, mas allá de la versión de la literatura oficial, siguen a su vez, la posición de Antonio Cornejo Polar, en cuanto al desarrollo de una Literatura en tres campos, Ilustrada, la popular y la vernáculas. Y es sobre esta en que versa el esquema de García Bedoya. El determina y da un panorama en cuanto a la visión del otro de manera general desde, los principios de la literatura antes de la venida de los españoles desarrollada por la autonomía andina, donde la versión oficial era la incaica y la marginal, la del pueblo a través del canto hasta las tres visiones de Cornejo Polar en cuanto después de la llegada y asentamiento de los españoles en el Perú, viendo la transculturización que sufre la cultura andina, y instaurándola no solo como un ente marginal sino este ente lo divide tanto en lo popular como en lo vernáculo por lo que abarca cada foco y sector en que se desarrolla len que se desarrolla la literatura en el Perú.

Dentro de la propuesta de García Bedoya surge, a su vez, una serie de dudas. Se busca encontrar no la distinción que le hace y en la que pretende profundizar la historia de la literaria peruana desde un punto de vista histórico y social. Cuando nos comenta que el establecerá una la historia de la literatura desde la visión histórica y social y tomará parámetros exclusivamente literarios, cae en la vaguedad de al referirse a esta limitaciones exclusamente literarias. Ahora para ello tendríamos que saber que concepto de literario desarrolla García Bedoya y determinar el campo sobre el que se desarrolla dicha aseveración. Podríamos acércanos a entender que el verá todo lo concerniente desde la voz del canon vigente es decir, parametrará su visión de lo literario de acuerdo al conjunto de tendencias que rigen dentro de un determinado espacio(serie literaria) conforme al contexto en que se desarrolla y como afecta a dicho espacio(serie verbal o social) pero ello creara también un tipo de oficialidad, la misma oficialidad que ven en Sánchez, claro que el ve la oficialidad, desde la línea de Cornejo Polar, pero no ve, en este caso la voz de lo marginal de lo marginal. Me explico. García Bedoya siguiendo los planteamientos de Antonio Cornejo polar, tres estancias, la literatura o vertiente, ilustrada, la popular y la vernacular. Todas ellas con características propias. La primera caracterizada por la urbanidad y proferido sobre la escritura, la segunda desde un ámbito colectivo, desarrollado de manera oral y un tercero desde una vertiente vernácula, es decir la literatura no hablada en español. Todas ellas establecen una visión aproximada de las diversificación de de las manifestaciones culturales. Ahora esta visión sobre estos tres ejes cabe notar que giran entorno a ejes acción, es decir es estipulada por el habitus de un contexto determinado, el sujeto productor es quien determina la temática y la visión de la cultura, es productor de las manifestaciones en que se desarrolla, insertándose dentro de cada característica. Podemos notar que esta posición también es muy estricta. Ya que, si tomamos su postulados, vemos a un hombre “ilustrado” desarrolla una visión oral no podemos insértala dentro del eje popular, a su vez que a la persona dentro de este medio, es decir las tradiciones que se desarrollan de manera oral, también tienden a ser escritas y, claro que se mantienen pero la visión globalizante también depide determinar ello y si escribe ¿Ello pasa a formar parte del grupo ilustrado por ser escrito? Otra acotación que se le puede hacer Bedoya que a lo largo de toda su propuesta, no podemos notar la visión de la Literatura Aymara, solo hace acotaciones de publicaciones orales y nominaliza una versión para cultura oficial y la popular pero no para la demás literatura vernácula. Cuando da el nombre de un indigenismo, Regionalismo, etc. Solo se basa sobre la cultura oficial dominada, es decir sobre marginalismo oficial, ya que detrás de ello también un marginalismo doble, ya que el no pertenecer a la cultura andina o quechua, la cultura amazónica, también es excluida, y por lo cual sacada fuera del cuadro. García Bedoya no inserta dentro de su esquema la visión ya no de los vencidos, sino de los olvidados, de la indiferencia. Por eso resulta irónico cuando a mitad del ciclo exalta la unión de todas las sangres o cuando critica a la hjisproa peruana de haber tenido clases dominantes pero no dirigentes tratando de establecer la unión utopista de establecer la unión de esta comunidad imaginada que proyecta Anderson, pero solo tomando el hecho de que somos parte de algo pero no sabemos de que.

A través de García Bedoya se establece y se determina la versión de un sector hegemónico, desde la cultura oficial que data desde la formación del imperio Incaica, a su vez de un sector dominado o marginal en cada contexto, pero también esta aquel sector indiferente, el sector doblemente marginal, ya que no pertenece a la oficialidad del sector marginal. Por lo visto vamos creando siempre clases y segregaciones dentro del desarrollo en el estudio de la cultura en el Perú. Por una parte teníamos al dicotomía hegemónico/marginal, lo español/indígena, criollo/andino, pero ahora también se forma una nueva posición andino/no-andino un sector dominado por el sector dominado. García Bedoya resalta eso al no establecer dentro de su periodificación una inserción clara y precisa del papel que juega lo rural en el sector amazónico, sus mitos y leyendas. Por lo visto el Perú era visto solo de dos formas: como urbano y como andino o rural. El sector amazónico queda excluido y es así solo pasa a tener solo dos regiones. ¿Un nuevo tipo de marginalidad?




















BIBLIOGRAFIA

Revista Hueso Humero Literatura y sociedad en el Perú. Primera edición Lima 1981
Literatura comparada. Edit Gredos España
Múltiples miradas de Luís Alberto Sánchez sobre el Perú contemporáneo Fondo editorial del Congreso.
Wherll, Max Introducción a la ciencia literaria Edit. Nova Buenos Aires. 1988
Wellek, Rene Historia literaria, problemas y conceptos. Edit Laia. Barcelona 1983García Bedoya, Carlos Para una periodización de la Literatura Peruana Edit Latinoamericana 1990
[1] Wellek, Rene Historia literaria, problemas y conceptosEdit Laia Barcelona 1983 Pág. 33
[2] Revista Hueso Humero Literatura y sociedad en el Perú. Primera edición Lima 1981 Pág. 19
[3] Wellek, Rene Historia literaria, problemas y conceptosEdit Laia Barcelona 1983 Pág. 28
[4] García Bedoya, Carlos Para una periodización de la Literatura Peruana EDT Latinoamericana 1990 Pág. 29
[5] Ídem Pág. 52
[6] Ídem Pág. 59

OTRA VEZ EL CRITIQUILLO

EL PROCESO DE TRANSCULTURIZACION DENTRO DE LA FORMACIÓN DE LAS TRADICIONES LITERARIAS

Para la Real Academia de la Lengua Española, el termino realidad remite a tres acepciones: 1. f. Existencia real y efectiva de algo.2. f. Verdad, lo que ocurrió verdaderamente.3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio. Podemos apreciar que el término tiende a ser muy poco claro y más aun impreciso si deseamos ponerlo en práctica, es decir si lo condicionamos a su propio ser, la realidad propiamente dicha. Si vemos desde la perspectiva lacaniana como se define la “realidad”, nos encontramos con una acepción, si bien no concreta, mas clara en relación a las anteriores, ya que la define como un conjunto de cosas que pueden ser percibidas por el ser humano, Horacio Valla remite: La realidad es lo que se sabe, es el mundo donde existen las cosas. En la realidad estamos las personas, y estamos en la realidad porque estamos nominados, clasificados, cuantificados. Sin cuantificación y sin la fabricación del tiempo no hay realidad que valga[1]. Vemos de esta manera que la realidad no es un eje estático ni mucho menos una estancia precisa y fija sino que se desarrolla conforme al sin fin de concepciones que cada ser que tiene de la misma, ya que cada ser actúa y piensa de una manera individual, generando de esta manera su propia realidad según como la viva y la perciba. Esta percepción acerca de la realidad nos lleva a formar una visión a como es vista la misma desde un plano netamente heteróclito, mas aun, si llevamos ésta a un estudio socio-cultural llegaremos a comprobar cuantas realidades son desarrolladas y cuantas de ellas son tomadas en cuenta desde los planos de la construcción del poder, es decir desde el establecimiento de las hegemonías en tal o cual estado de la propia realidad de un grupo determinado. Campos en los cales el presente texto se moverá partiendo desde el establecimiento de discurso heterogéneos de realidades heterogéneas, todas ellas enmarcadas desde la formación de una tradición en el Perú.


Antonio Cornejo Polar presenta tres sistemas literarios en el Perú. La primera responde a una literatura culta, una segunda de carácter popular y la última a una literatura vernácula. Estos tres sistemas se establecen por sus caracteres antagónicos, un conflicto que no solo se establece por su relación textual o geográfica en que fueron concebidos sino que responden a un proceso socio cultural más complejo. Cornejo distingue que el establecimiento de tradiciones literarias en el Perú son generadas por un complejo sistema de totalidades contradictorias, las mismas que conviven en conflicto entre una visión occidentalista y la visión andina; la misma que genera un proceso de transculturación en su desarrollo, es decir el desprendimiento y asimilación de caracteristicas entre uno y otro agente. Pero ello ¿En qué medida se da? Y que es lo que genera, si partimos que ambos agentes desprenden y asimilan características en dicho proceso, que uno prepondere sobre otro, que uno se subordine y otro se establezca como ente hegemónico? Ese es el problema que trataremos a continuación.


Si partimos desde una visión cultural para dar una explicación al tema que nos hemos planteado, no podríamos resolverlo del todo. Cuando vemos que dos culturas se transculturizan y están en esa constante convivencia de caracteres, vemos que una explicación desde una visión cultural no satisfacerla la pregunta por completo y dejaría espacios vacíos, puesto que transgrediríamos la integridad de un agente. Establecer que una cultura es mas vasta por tal o cual motivo, o es mas rica por que cumple cierto tipos de funciones que la otra o mas aun, si decimos que una cultura prepondera y establece los márgenes de poder a través de un respaldo histórico y tecnológico que lo sustenta, estaríamos frente, como dice Bordieu, a una violencia simbólica. Trataríamos de darle una explicación a través de nuestros ojos, insertando sistemas de valorización de lo bueno o lo malo según un tipo de cultura. Para determinar que lo occidental es mejor que lo andino o viceversa, no podremos establecer este valor por que veríamos a través de los ojos de tal o cual agente cuando ambas culturas son procesos independientes que no pueden ser comprados por que el medio en que se desarrollan y como se desarrollan son diferentes. Por ello occidental no puede ser mejor que lo anadino ni lo andino mejor que lo occidental por que ambas culturas se desarrollan de una manera diferente e independiente. Por ello si decimos que en el proceso de transculturación, la hegemonía se estableció a favor de un occidentalismo por que esta fue más rica tal o cual razón caeríamos en dicha incongruencia.


Los procesos por la cual se forma las tradiciones responde a desarrollo heteróclitos netamente activos no por establecimientos estáticos de una tendencia desvinculada de su forma contextual, sino como establece Bedoya, al contrario, que es el mismo publico en quien recae el valor contextual, el que participa activamente el proceso literario. Por lo cual, si nos remitimos sobre que forma se debe abordar la pregunta expuesta, vemos que la situación contextual responde mejor la situación en cuestión. El procesos de transculturación es un proceso complejo donde no solo uno de los agentes se desprenden y asimilan sino ambos desarrolla ello, establecer, como bien se ha dicho antes, un estado de valorización remitiéndonos a situación es culturales es desarrollar una incongruencia ya que estableceremos categorías impropias a cada sistema independiente. En el Perú, resulta aun más difícil de establecer si vemos que nuestra sociedad se ha engendrado de situaciones complejamente heterogéneas y más aun en un estado de subordinación constante y ramificada no solo en un solo sistema sino que responden a varios que se desprende de uno. Cornejo establece que perspectiva social descompone a los individuos en sujetos arios y antagónicos, ello responde a la heterogeneidad anteriormente expuesta. En el Perú, no se desarrollo estados hegemónicos y subordinantes desde una sola instancia, es decir de una occidentalización y una andinizacion de los sistemas sino que estas a su vez crean otros estados que se inscriben a su vez como entes de hegemonías y subordinados constantes. Por ello es que la formación literaria, es decir el constructo cultural debe desarrollarse, como bien dice Bedoya, desde una visión polifónica que establezca de esta manera el desarrollo constante del mismo. Ahora podemos apreciar la razón de las primeras líneas. Si bien se ve que se concibe por realidad la manera en que se desarrolla fácticamente los hechos que se pueden percibir, y este constituye un establecimiento constante. En la sociedad, y más aun en la sociedad peruana, esto no puede abarcar todo lo dicho. Si toda sociedad de por si, establece caracteres enmarañados, la sociedad latinoamericana y mas aun la peruana, establece redes mas complejas, puesto que el papel de la realidad es un constructo hecho a medida de las circunstancias pero que a su vez condiciona y es condicionada en el transcurso de su establecimiento. Me explico.

Antonio Cornejo dice que toda tradición literaria es a su vez generadora de un proyecto nacional, es decir que la cultura de una u otra manera construye la realidad, la moldea pera que cumpla algo en especifico, pero cabe notar que esta realidad no es regular, en ella se vierte una serie de contextos variables y polifónicos que demuestra su dinamismo por lo que la realidad pasa también a condicionar a la cultura puesta que ella responde a como esta se desarrolla. Es decir que la realidad se ve de muy diferentes manera de acuerdo al grupo en que se desea establecer un tipo de visión. Por ello la realidad responde a un sinfín de interpretaciones generadas desde un sin fin de perspectivas que llevan aun conclusión en cuanto lo que se quiere asumir. Ello responde a un sentido de pertenencia en tal o cual grupo. Si bien en el Perú el contexto en que se desarrollar en los grupos son netamente diferencias en cuanto existe una visión de la colonia con un sentimiento de nostalgia entre algunos, y un sentido de Caos el establecimiento de la República por otros, todo ello se establece como dice Tubito entre lo propio y lo ajeno. Pero ¿Qué es lo propio y lo ajeno en una sociedad como la nuestra? Es allí donde entra el proceso de transculturación. El proceso de transculturación como antes lo habíamos señalado desarrolla el desprendimiento y asimilación de caracteres entre dos agentes, en nuestro caso, lo occidental y lo andino. Allí vemos dos grupos netamente diferenciados, y cada uno propugnan entre lo propio y lo ajeno para el desarrollo de una hegemonía, que es necesaria si es que se necesaria establecer un tipo de sistema. La sistematización de los sectores genera el orden pero un orden que responde solo al grupo dominante. El problema está en que momento un grupo se vuelve dominaste, ello radica ya no sobre valores “culturales” como anteriormente hemos expuesto sino radica en la formación de la propia realidad. La forma en que se establece el poder, es decir del sistema político que sojuzga a un agente establece la dicotomía de dominante y dominado y a su vez lo que genera una hegemonía y subordinación de las clases. Por ello el producto de la transculturación de una u otra manera genera caracteres que propugna por la hegemonía del contexto referencial Vemos allí que Cornejo Polar inserta claros ejemplos de Palma, Riva Aguero, Mariategui, González Prada como símbolos que lucha en ese conflicto hegemónico, pero todo ello se enmarcan dentro de una sola referencialidad, que es la “realidad peruana” heteróclita y múltiple. El proceso de transculturación repode en su caso al primer paso para elaborar un síntesis referencial en que se debe n adscribir los grupos que deben desarrollar, pero estos grupos no son a su vez constantes es decir no solo se establece en un solo sistema de hegemonía/subversión sino que este tiende a ramificarse. Para Cornejo, si bien se establece la hegemonía de un grupo de determinado en el poder ante otro grupo este ultimo grupo mas allá de enmarcarse como ente subordinado también genera hegemonía a otros grupos que lo suceden enmarcándose en otro sistema y generando valores propios. Se establece así, como dice Foucault, las redes de poder, es decir el establecimiento de l poder no solo dentro de un grupo determinando sino que este a su vez generado un tipo de poder hacia otro grupo, ya que cada ente particular de una u potra manera genera un poder un especifico.


Dentro de la tradición de la formación literaria podemos observar todo lo expuesto, Las visión de Palma, Riva Aguero, Mariategui, Gonzáles Prada entre otros, nos vierte en ese mundo dinámico y heteróclito en que se inscribe nuestra irrealidad, la misma que no se puede enmarca mas que como una totalidad, una totalidad que esta en una constante transculturación pero no una asimilación completa. Ya que hacer ello llevaría a negar a una cultura o eliminarla, cosa que en esta sociedad heterogénea no cabria. El planteamiento de Cornejo hacia un autoafirmación de la literatura peruana., nos lleva a que en realidad no existen una sola formación de una sola tradición sino es una confluente de tradiciones que están en constante desarrollo de ellas mismas, por ello abarcar una periodización llevaría un trabajo higüeros, exhaustivo y quizás un poco utópico, los sistemas hegemónicos existirán en cuanto los sistemas marginales estén a la par aunque dicho status quo no sea constante y se subvierta.

BIBLIOGRAFIA
García Bedoya, Carlos Para una periodización de la Literatura Peruana Edit Latinoamericana 1990
TUBINO, Fidel La recuperación de las memorias colectivas en la construcción de las identidades
Foucault, Michel MICROFISICA DEL PODER Edic. La piqueta Madrid 1980
Foucault, Michel LAS REDES DE PODER Edit Alamagesto 1983
Valla, Horacio. No es eso. XIV Jornadas de Clínica Psicoanalítica El malestar en la cultura hoy. Madrid. 2004
BORDIEU y WACQUANT Respuesta por una antropología reflexiva. Edit. Grijalbo. México 1995
MEMORIAS. Jornadas Andinas de Literatura Latiniamerica. JALLA. La Paz 1995
DE LA CAMPA, Roman Transculturación y postmodernidad ¿Destinos de la producción cultural latinoamericana?


[1] Valla, Horacio. No es eso. XIV Jornadas de Clínica Psicoanalítica El malestar en la cultura hoy. Madrid. 2004

jueves, 12 de julio de 2007

JUGANDO AL CRÍTICO: "Moctezuma y Cortes: La gran divergencia del otro"

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo se divide de manera general en dos partes generales, la primera en el contexto y la causa por la cual se desarrolla la conquista, es decir nos remitimos a los antecedentes y una comparación a grandes rasgos entre los caracteres del descubridor Cristóbal Colon y el conquistador Hernán Cortes, analizando en ambos, su visión acerca del otro, en este caso su manera de percibir al indio el indio dentro de su contexto e imponiendo a su vez la violencia simbólica, rasgo que determina mas a Cristóbal Colon que a Hernan Cortes. Como segundo punto, se plantea el lenguaje como discurso de poder entre Moctezuma, Cortes y La Malinche, veremos como se desarrolla dicho discurso y cual es la implicancia de su uso, su no uso y la manera en que se interpreta dándole a ello un valor importantísimo para la conquista de México.

Veremos las referencias de poder basándonos netamente en el lenguaje y mas aun en la manera en que se ve cada uno de los bandos, tanto indios-españoles como españoles-indios y abriremos paso a un punto importante dentro de todo lo que se refiere la visión del otro y del yo con el análisis general de La malinche como fuente de adaptación de ambas culturas. El trabajo se centra básicamente en el segundo punto planteándonos una serie de preguntas acerca de la obtención del poder, el paso de dominante dominado, el conflicto de Moctezuma, y el conflicto de la propia Malinche al verse entre dos sistemas, es decir formas que condicionan su visión del Yo, es decir su contexto cultural.

Realizar un trabajo acerca del tema que se tratará requiere de una investigación serie y muy profunda, los datos que se viertan serán desde la fuente principal por la cual este pequeño ensayo es esbozado, citaremos en un par de oportunidades a nuestra fuente Tzvetan Todorov La Conquista de América. La cuestión del otro , libro base para el entendimiento del otro dentro del contexto de Conquista mexicana

Cabe resaltar que dicho libro nos da un complejo análisis y visión de cómo es entendido la visión no solo los “extranjeros” sino también los nativos, o sometidos, como Moctezuma, La Malinche y todo el contexto en que se desarrolla, dicho libro divide el proceso de Colonializacion en cuatro puntos clave, Descubrir, Conquistar Amar y Conocer viendo la visión no solo de los dominantes sino también de los dominados, que es el pueblo de México. Se centra en las diferentes posturas sobre las que se erigen los principales pensamientos después de la conquista, podremos observar las diferentes formas en que se valora al indio, teniendo como postulados la justificación de la guerra y de su sometimiento mientras que otros defienden su libertar y la igualdad ante la sociedad dominante. Un interesante estudio de ambas sociedades y su manera de concebir el mundo y su de actuar ante el.

Por ello, este trabajo se basa sobre principalmente en los temas de alteridad, de poder, dominante y dominado y a su vez en el lenguaje como arma para llegar a un fin o como medio por el cual un imperio sucumbe. Sabremos por que un puño de españoles vencieron a todo un imperio y mas aun por que aceptaron ello. No se desea establecer que todo lo escrito en este trabajo sea la respuesta a todo lo que se plantea, es una introducción a un tema que concierne muchos factores y la realización de una lectura mas profunda de los libros de Tzvetan Todorov, Michael Faucoult, entre otros, los mismo que generan los términos de otredad, Poder etc. De esta manera recalcamos que este trabajo pretende satisfacer las expectativas del lector que desa conocer, específicamente, el poder de Cortes y Doña Marina, La Malinche en el proceso de conquista de México


LA CUESTION DEL OTRO, TZVETAN TODOROV

Sobre los primeros años de la última década del siglo XV, arribaron las costas de una desconocida América, una serie de embarcaciones gigantescas, trayendo consigo no solo un puñado de hombres de diferente raza, etnia e incluso, como creerán en un primer momento los naturales de la zona, “naturaleza”. Estos hombres provistos no solo de curiosidad por descubrir o en todo caso, si nos remitimos directamente a Cristóbal Colón, de encontrar la tierra que el viejo Marco Polo cuenta en sus libros, también poseen una serie de fines, tanto personales, religiosos y políticos que se percibirán conforme el “descubrimiento” se valla convirtiendo en una empresa mas próspera de lo que se esperaba. El descubrimiento de esta nueva tierra, de este nuevo mundo, no solo ampliara su cosmovisión y su manera de concebir el mundo, sino que cambiara por completo la manera de ver el mundo de otras culturas, hasta entonces lejos de lo que ellos llamaban “civilización”
Cuando Cristóbal Colon llega, según él, a las Indias, vio un panorama totalmente diferente del que muestran los libros que influyeron en su manera de pensar y por el cual llego a la conclusión de la existencia de tierras al otro lado del mar. Colon, tras explorar las costas y conocer a los naturales de las mismas vio que no había llegado a las tierras que el pensó encontrar sin embargo noto que lo que había encontrado era mucho mas prospero tanto para el como para la Corona Española. Años mas tarde el descubrimiento se convirtió en Conquista, es decir, en el genocidio mas grande de la historia de humanidad, como cita Tztevan Todorov en su libro La conquista de América: La cuestión del otro. América paso a ser colonia Española.
Lo dicho anteriormente nos remite una pequeña reseña de lo que fue el descubrimiento de América emprendido, en un primer momento, por Cristóbal Colon. Entre el descubrimiento y la conquista surgen dos personajes principales que marcaron un hito dentro de la historia mundial y el surgimiento de una nueva historia americana. Las características que reflejan tanto el descubridor, Cristóbal Colon, como el conquistador de México, Hernán Cortes nos dan una visión de los fines de la Corona para con la nueva tierra descubierta, así como la manera de ver al otro(indio) desde la perspectiva del yo descubridor y el yo conquistador.
Cuando Colon llega a América, lo que el cree que son las Indias, y observa a los naturales de la zona, no deja en ningún momento de mostrar su sorpresa al ver las costumbres y ritos de las personas naturales ya que ello esta fuera de su manera de percibir la realidad. Tenemos que tener en cuenta que el fin de Colon en estas tierras tenia un fin mercantilista y mesiánico, cuya principal rasgo se da en la concepción medieval sobre el mundo que tiene Colon. Colon ve a estas tierras descubiertas como la fuente de recursos que permitirán realizar sus objetivos, tanto como el engrandecimiento de la Corona, como la mayor captación de fieles par el cristianismo. Todorov, nos muestra una análisis de un colon netamente centrado en su religión, donde el principio de las cosas es Dios y el hombre español, en este caso, es el centro, trata de ver y entender a los indios desde su ideología, trasponiendo todos los recursos que implica el entender otra cultura diferente a la suya, para Colon hay una sola cultura, y un solo Dios por ello no puede concebir mas aya de lo que para él, el mundo representa. Trata de buscar con los mismo valores algo que esta fuera de foco, que esta en otro sistema. “Colon [...] no percibe al otro, y le impone sus propios valores”[1]. Colon, como recalca Todorov, desconoce todo tipo de sistema diferente al que tiene ya que no puede ver mas allá del otro, definiendo al indio desde de su desnudez, cosa que para Colon tiene un significado religioso[2] y social hasta la duda de su naturaleza como ser vivo: “Colon [...] capturaba indios para completar una especie de colección naturalista, en la que tenían su lugar al lado de las plantas y de los animales, y a quien además solo le interesaba el numero, seis cabezas de mujeres...”[3] Por ello vemos que Colon ha reducido al indio a un mero objeto del cual disponía y que no era igual a el. Allí podríamos plantearnos la pregunta ¿ Por que Colon deseaba que los nativos sean convertidos al cristianismo? ¿Esta acción no remitiría luego en un estado de igualdad ante su propia religión ¿Colon se atrevería a identificarse y valorarse de igual manera con el indio cristiano? Bueno, allí caería en una contradicción en cuanto a la manera en como ve el cristianismo Colon y como ve a los nativos. Una respuesta ante tal hecho es que ganando adeptos a un ente escrito, que es la religión, ganaba vasallos y legiones enormes al servicio de la Corona, a su vez que permitiría llevar a cabo la ambición de Colon de recuperar Jerusalén como pide mayormente a los reyes católicos, la recuperación de la ciudad Santa. Vemos pues en Colon a un típico hombre del medioevo, haciendo una lucha muy aparte para lograr de una u otra manera sus fines y metas propias, una visión muy diferente a la de Hernán Cortes.
Si bien la segunda fase del reconocimiento de las nuevas tierras por parte de la corona caería en nombre de los nuevos conquistadores, veremos a un personaje muy importante dentro del mar de gente sedienta de poder por las riquezas encontradas en el nuevo mundo. Hernán Cortes es el caso mas particular dentro de la serie de conquistadores que desembarcaron en estas tierras. De una formación semi.-letrada, puesto que no llego a terminar la universidad, pero de una visión y perspicacia propia de un hombre para nada superfluo y que vio en América, exclusivamente en la hoy nación de México de un futuro muy provechoso para la corana y para la realización y surgimiento de un nuevo tipo de vida. Cortes muy al contrario de Colon, no se cierra en las limitaciones que su ideología encasilla, el sabe que desea mas que conquistar y saquear las riquezas de las culturas que a su paso va encontrando, el desea comprender e interpretar esta nueva realidad, decisión importante y salomónica que no solo permite la conquista sino el sometimiento de una de la culturas mas avanzadas en toda América, los aztecas. Su visión no es imponer el yo en el otro mediante la fuerza sino ganar adeptos no solo para la corona que es a quien sirve sino de ganar adeptos para su campaña, adeptos para si que permitan el mejor ingreso y reconocimiento de las tierras en las que están, teniendo alianzas con las diferentes tribus de la zona. Cortes es una persona muy aguda y sabe lo que hace, sabe que pasos tomar, en el momento y a las personas adecuada, sometiendo a las tribus mas que físicamente y a través de las luchas que de por si son ganadas por la tecnología y los diferentes características que permiten tener una cierta ventaja en cuanta armas por parte de los españoles, sino que Cortes, muy hábilmente, somete sus mentes con una serie de estrategias que permiten al conquistador se “amigo” de los nativos y estos a su vez seguir la campaña realizada para la conquista de México. Muy hábilmente une pueblos, reconcilia tribus y gana así mas soldados para su causa. Pero mas allá de la visión estratégica y militar vemos a un Cortes anonadado con la cultura Azteca, ya que en todo momento pretende captar información y saber mas de ella y cuando por fin ingresa a la ciudad la compara hasta con la misma España, por ello cuando toma la ciudad por completo quiere la reconstrucción de la ciudad generando de esta manera la valoración de la cultura y no solo el saqueo de todas las riquezas, destruyendo todo tipo de legado. El ve al otro de una manera diferente a la de Colon, ve en los indios no esclavos ni objetos con vida, como Colon, sino vasallos perfectos para la Corona, no ve un grupo de “incivilizados” sino una cultura que fue sometida. Cortes, a medida que conoce la cultura azteca, va admirando mucho mas su cultura por lo cual el no quiere destruir dicha herencia sino que decide someterla y adecuarla al requerimiento colonial.
Dentro de la conquista, no solo rescatamos a Cortes sino también a dos personajes que permitieron el comienzo de la conquista y por el cual comenzó la misma. De aquí en adelante nos centraremos en los tres personajes principales de la conquista de México, sus posturas y visiones del yo con el otro tema central de este pequeño ensayo.


El lenguaje como discurso de Poder: Moctzuma, Cortes y la Malinche

La pregunta mas lógica que se puede hacer tras leer la historia no solo de México, sino de toda América en el momento de la conquista es ¿Cómo un puñado de españoles pudieron subyugar a toda una legión de nativos que no estaban muy ajenos en los menesteres de la guerra y mas aun los multiplicaban en numero? ¿Por qué las culturas no se rebelaron desde el momento en que vieron la amenaza española? Estas preguntas encierran un contexto mas complicado y una respuesta mas extensa que la que se piensa. Primero deberíamos conocer de manera mas detallada la cultura azteca y no solo lo sus aportes sino la visión del mundo, desde su perspectiva, como ellos miraban a los españoles y por que no hicieron nada, su contexto, su religión y sociedad influyeron en sus decisiones por lo cual la respuesta a dicha pregunta seria mas extensa de lo que se espera.
Situémonos en el contexto de dicha época. La cultura azteca era la cultura que imperaba en toda la región ya que tenia sometida a las demás tribus cercanas, las mismas quienes eran maltratadas por esta gran cultura. Pues bien vemos en una primera instancia la situación de domínate y dominado. El dominante, en este caso, la cultura azteca sometía a las demás tribus y las obligaba pagar tributo, ya sea en comida, metales o mujeres. Estas tribus al ver a Cortes vieron en él, el medio perfecto para derrocar el poder que ejercían los aztecas. Cortes noto ello y por lo cual conforme avanzaba comenzaba a tener alianzas. Estratégicamente se apoderaba del control de la tribus, así estarás tribus veían en Cortes un mal menor, ya que al existir la relación de dominante-dominado las tribus escogerán a su mejor dominante, aquel que no le robe ni maltrate tanto, para que pueda sobrevivir, por ello Cortes no tuvo resistencia en cuanto a las demás tribus puesto que estas se unían a el para derrocar, en ese momento, a un mal directo, que era la cultura azteca. Con esta forma de alianzas la resistencia se hizo cada vez menos violenta, ya que no solo eran españoles sino también indios quienes luchaban para el sometimiento de la cultura azteca.
Por otro lado vemos que la cultura Azteca es una cultura netamente fatalista, y es por ello que Moctezuma sucumbiría en la confusión de no saber hasta quien es el. Todorov nos cita a Duran “En naciendo que nacía el niño o niña, iba luego el padre, o parientes antes del nacido a los astrólogos, hechiceros, sortilegios, que los había en numero y rogabanles les declarase la ventura en que su hijo o hija habían nacido.... el astrólogo y sortilegio o hechicero sacaba luego el libro de sus suertes y calendario y vista la letra del día pronosticaban y deciales la ventura, buena o mala según había caído la suerte[...] bastaba con ello saber si había de ser rico o pobre o valiente, con ánimos, cobarde, religioso, casado o ladrón o borracho[...][4] Los aztecas concebían todo dentro de un orden establecido debido a esa visión fatalista en la que concebían su vida, donde la vida se establecía dentro de un libro donde el sacerdote azteca interpretaba los designios que le tocaba a cada ser dentro de su visión. Esta fue, mas allá de la creencia de la descendencia de los Toltecas y la existencia del señor Quetzalcoault, la razón por la que Moctezuma tuvo aquella confusión que lllvaria a la caída de la cultura Azteca.
Para los Aztecas su mundo giraba dentro de un orden, un orde de principios y valores que se eregian desde el nacimiento ya que sus profecías determinaban su estado y su porvenir y concebían su vida dentro de estas profecías, es decir que absolutamente todo su mundo giraba alrededor de lo que estaba escrito y como si el hecho no pudiera suceder si no ha sido anunciado previamente, por lo cula aquí solo puede volverse actro lo que natres ha sido verbo. En segundo lugar, el sometimiento de las tribus estaban dentro del orden que ellos concebían, ello hacia una relación de dominante-dominado cumpliendo una serie de expectativas es decir, eran dominados aquellos a quienes de una u otra forma se asemejaban pero cuya potencia ideológica y militar no era suficientes. Ellos concebían a un otro ya establecido, a un otro sojuzgado que tenían una serie de características similares a sus costumbres pero quienes tendrían el poder eran ellos, así giraba su universo.
Pues bien, vemos en Moctezuma dos características que condicionan su actitud, una es religiosa y otra social. El orden y la visión de dominante-dominado. Cuando llega Cortes el orden se quiebra y con ella todo su planteamiento del mundo, el dominante pasa a ser dominado y no con un otro determinado sino un otro completamente distinto de lo que tenia establecido. Moctezuma veía que todo se regia por las profecías que se emitían, al ver aquello que no estaba en el papel, que no estaba pronosticado la visión del mundo, el paradigma del mundo se cayo buscando de una u otra manera respuesta ante tal hecho puesto que esta vez era un otro totalmente distinto a lo que el estaba acostumbrado o por lo menos esperaba. Por ello es que Moctezuma no sabe que hacer, y en el peor de los casos, que decir. La renuncia al lenguaje es la confesión de un fracaso, pero este fracaso iba acompañado de una confusión de paradigmas culturales, al no saber luego quien es, busca algo que mas se parezca a su orden, por ello se refiere a los toltecas y a Quetzalcoault para convencerse a si mismo, tratando de que orden se restablezca de nuevo. El no puede determinar a los españoles pero ellos a el si, el no puede determinar su sistema ni imperar sobre el otro por que no lo conoce ni desea conocerlo, por ello no desea ningún tipo de información lo que causa que todo su mundo se vea reducido, lo que Todorov llama, la comunicación del hombre con el mundo, rehusando así a la comunicación interpersonal, recogiendo la información necesaria para adoptar gente como la comprensión de la cultura que pretende subordinar. Por ello Moctezuma no sabe que hacer y todo esquema establecido se rompe cuando llega Cortes, ese es el por que de su ambigüedad. No tiene sistema que subyugar ni conocer.

Primer sistema Segundo sistema
“Otro” “Yo”
Dominado Dominante

Aztecas otras Tribus Españoles
“Yo” “otro” “ Yo “
dominante dominado


El poder de Moctezuma queda menguado cuando no tiene nada que decir, cuando el silencio cubre todo tipo de expectativa que su pueblo a causa de su falta de interpretación de la realidad[5] por ello Cortes gana terreno empleando de mejor manera la información y el lenguaje como media de conocer al enemigo y ganar adeptos lo que el llama “amigos”. Pero esta empresa de conquista de información no se daría acabo si es que Cortes no lograr difundir lo que desea. Es allí donde entra la La Malinche o Doña Maria o Malitzin, el personaje con mas influencia dentro de la conquista.
La Malinche es un personaje crucial dentro de la conquista, ella es la portadora de la lengua y por ende del poder dentro de el proceso de la conquista. Ahora podríamos preguntarnos. Si La Malinche era quien tenia el poder entre Cortes y Moctezuma ya que sin ella no podría existir una comunicación y seria una desventaja en el primero, aun así, ¿Por qué eligió pertenecer al bando de los españoles? ¿La Malinche es de verdad una traidora a su cultura? ¿ Ella, al darle a Cortes prácticamente la victoria, gano algo? ¿influyo en eso sus decisiones?.
Vamos por partes. Cabria, en primer lugar cual es la intención de cada uno de los personajes al ayudarse entre si, por que si bien Cortes obtiene mucha ayuda de Malitzin, ella a su vez también obtiene algo a cambio. Vayamos primero con Cortes. Mas allá de cualquier tipo de relación que pudo haber tenido la Malinche con Cortes, este ultimo no creo que hubiera sido una relación netamente amorosa sino mas bien estratégica y militar como afirma Todorov. Conocemos el ímpetu de Cortes al querer abarcar todo tipo de información con respecto a la cultura a la cual va a someter, sus ritos, costumbres etc. El conocimiento del mismo hace de Cortes alguien que se adentra y se identifica de una manera un otra con ellos, permitiendo adeptos para sus fines, en ello repercutirá Doña Marina, es gracias a ella es que Cortes llega a saber cuales son los signos en que se basa la cultura azteca. Cortes desea someter al Imperio con su propio lenguaje, sojuzgándolo con sus propios signos, signos que de una u otra manera determinaran la victoria española. Vemos así que Cortes utiliza a la Malinche como medio para obtener la información necesaria con la que someterá al imperio. Por otro lado ¿Qué gana la Malinche con todo esto? Pues gana aceptación, respeto y la interpretación de ambas culturas. Sabemos que Doña Marina fue vendida por los Aztecas de muy pequeña a una tribu Maya, la misma que en tributo se la ofrecieron a Cortes y este, al ver las cualidades para las lenguas, la cuido y protegió, convirtiéndose de esta manera en su traductora oficial. Vemos aquí, que Malitzin, viene de una sociedad donde la mujer no es valorada y su comparación con ella es el peor insulto que un hombre puede tener. Luego, es intercambiada dos veces y cuando llega donde Cortes, no es raro que ella tenga un cierto rencor hacia su propia etnia, quizás también eso haya sido propio de la época, y hasta normal pero si aceptamos ello, no se podría justificar el por que de su apoyo a los españoles por lo cual todo ello nos lleva a una conclusión. La Malinche o Doña Marina, encuentra en el sistema español, en el paradigma español, aceptación, mas allá de ser utilizada como interprete o no, ella no construye una identidad de un yo propiamente dicho por que vemos que es cambiada dos veces por su propia sociedad, es decir que la sociedad misma la excluye y es por ello que ella carece de todo tipo de identidad al no saber a grupo puede pertenecer. Cuando llega con Cortes, este la acepte por sus cualidades y la protege, ella a partir de allí comienza a construir una imagen de un yo, construye una identidad dentro del nuevo sistema en el cual ahora esta insertada y a su vez es aceptada. La construcción del yo depende de la relación con los otros, no existe un yo sin otros y Doña Marina al ver que era símbolo de respeto y aprecio comienza a formar parte de un todo constituido y se siente dentro de un contexto determinado por lo cual la identidad se afianza en ella y construye su yo a partir de allí. Ella realiza una serie de categorizaciones y valoraciones para fijarse dentro de este contexto. Cabe aclarar que ella nunca renuncia del todo a su pasado, puesto que si lo hace también renunciaría a las lenguas aprendidas y por ende a la cultura que formo parte, ella adopta y canaliza todo lo que es la lengua y mas aun la cultura azteca y maya para formar su identidad dentro del contexto español, es por ello que algunos críticos afirman que ella es la primera madre de México ya que es sobre las cuales se erigen los primeros indicios de la adaptación de la cultura mexicana. El poder que tiene ella sobre Cortes es muy evidente, el depende de ella y eso la pone a ella en un sitial mas arriba que el del varón, lo que no pasa dentro de su cultura natal donde la mujer no era valorada, en este sistema si encuentra un respeto y un cierto poder, cosa que carecía en el sistema anterior, por ello si le dan a escoger entre este o cual sistema es lógico que ella elija el sistema donde ella pueda subsistir y donde tenga un buen bienestar. Vemos que hay juego de dominación entre Cortes y La Malinche, ambos se intercambian roles, por una parte en el aspecto “legal” el es dominante y ella la dominada, pero cuando ella tiene que traducir el depende de ella así que ella lo domina a el, ya que es ella quien ejerce su poder en el conocimiento y permite saber a Cortes lo que ella decida y toma decisiones a su gusto ya que es ella quien habla cuando Cortes no decide hablar y cambia las palabras que dice Cortes para generar un discurso mucho mas bueno. Cortes le da un lugar en la expedición donde ella esta al mando de algunos indios, rompiendo las tradiciones del antiguo sistema y en el nuevo es respetada y querida por los hombres de la conquista.
Ahora, si tomamos un momento crucial dentro de la conquista, cuando Cortes entra a Technotitlan y es recibido por Moctezuma vemos a la Malinche en medio, y lo apreciamos en la mayoría de los dibujos de la época. Pues bien La Malinche aquí forma parte de un asunto netamente dirigido a varones, la guerra, también vemos que suna especie de mediadora entre el dominante-dominado y es ella que a través de su discurso, por que al igual que Cortes le dice que decir la Malinche dice cosas que le parece a ella favorable y también traduce el discurso de Moctezuma. Vemos que quien tiene el poder en todo momento es la Malinche, por que es quien modifica, traduce e interpreta la información de los señores de ambos mandos y mas aun toma valores según ella cree conveniente permitiendo llevar la información que desee, escogiendo las palabras que permitan una sometimiento pacifico o la guerra y logra la primera instancia. Convenciendo a ambos jefes que esto el lo mejor. Dentro de la visión azteca una mujer era quien tomaba las riendas de los próximos años de su vida, por que a través del lenguaje y el discurso de subordinación Cortes-Doña Marina es que se puede hacer todo ello, vemos que Moctezuma solo acata lo que Cortes dice ya que el renuncia a todo tipo de lenguaje interpersonal y se queda, como cita Todorov, en su lenguaje con el mundo, con la religión, mientras que Cortes reúne la información necesaria que permita una mejor interpretación del mundo que pueda conquistar y es por ello que recure a todo lo que Moctezuma le pueda afectar, juega con sui propio discurso y su propio ideología, rompe con todos sus esquemas y mas aun con su manera de concebir el mundo lo que hace que Moctezuma no pueda reaccionar pero todo ello es pasado por el filtro de la Malinche quien es la que condiciona y regula el discurso teniendo el poder de la conversación y mas aun de dos sociedades que subsisten y se comunican a través de ella.
Todo lo dicho en este pequeño ensayo nos responde el papel que juega la Malinche dentro del proceso de conquista e intercambio cultural. El lenguaje como herramienta de subordinación, dándonos entes de dominante, empleo de la información, subordinado, renuncia del lenguaje y todo tipo de información, el silencio y el poder de conocimiento de las lenguas permitiendo obtener recursos a través del tipo de intención en que se desea transmitir o traducir el mensaje dado para un fin. Por lo tanto vemos que los esquemas se remiten no solo a mensajes dentro de un marco lingüístico sino también dentro de un contexto con una intencionalidad debida.

[1] Todorov, Tzvetan. La conquista de América: La cuestión del otro. 1987. Siglo Veintiuno editores Pág. 58
[2] La ropa para Colon es el inicio del pudor, es decir de la expulsión de Adán y Eva del paraíso donde se forma la época cristiana
[3] Ídem Pág. 142
[4] Idem Pag 71
[5] Para el pueblo azteca la interpretación de los signos jugaba un papel muy importante por que sobre ellos se regia su visión del mundo.